Albert Farré, 'TitoWorld', sobre su parodia viral 'The Lleidatans': "Siempre que hago proyectos con IA me inspiro en casa"
Albert Farré (la Pobla de Segur, 1985) es ingeniero en telecomunicaciones, técnico responsable de operación remota en el centro de control de Endesa y un apasionado por la inteligencia artificial (IA). De esta nueva herramienta digital, Farré hace divulgación a la radio (Flaix FM) o imparte formaciones orientadas a la productividad empresarial o a acercarla en el mundo rural, las personas mayores y los jóvenes. También lo usa para crear: es el autor del vídeo The Lleidatans, una parodia de la intro de los Simpson que ya supera las 500.000 visualizaciones

Albert Farré, 'TitoWorld', tiene más de 12 mil seguidores en las redes sociales.
- ¿Qué relación tiene con la IA?
De pasión, pero también muy práctica. Empezó como una inquietud personal, muy autodidacta, pero con el tiempo lo he podido integrar en entornos profesionales. Ahora mismo no es mi actividad principal, pero sí una herramienta constante a mi día a día. Me gusta entender cómo funciona, probar modelos nuevos, equivocarme, repetir y ver hasta dónde pueden llegar. Creo que la IA no se tiene que idealizar ni demonizar: se tiene que entender.
- ¿Cómo surge ‘The Lleidatans’?
Nace de una inspiración muy espontánea. Me gusta exprimir todo lo que va saliendo en el mundo de la IA y, en este caso, quería probar a los nuevos modelos de vídeo con movimiento de cámara, especialmente los que permiten efectos de zoom como los de la intro de los Simpson. A partir de aquí entra la parte emocional: estoy muy orgulloso de la Pobla de Segur y de Lleida, y siempre que hago proyectos creativos de este tipo me inspiro en casa. Cuando conectas tecnología con territorio, el proyecto tiene otra alma.
- ¿Cuál es el proceso creativo de un vídeo de este tipo?
Lo más importante es planificar bien. Tener una idea clara y un pequeño guion es fundamental; de hecho, es la parte más importante. A partir de aquí: desarrollo las ideas con ChatGPT u otros LLM; paso a la fase de prompt engineering, que es construir muy bien las instrucciones para que la IA haga exactamente lo que quieres; genero las imágenes estáticas con modelos como GPT 1.5, FLUJO o Nanobanana Pro, que hacen de fotogramas clave; después escojo al modelo de vídeo más adecuado –cada uno tiene sus puntos fuertes, y para este proyecto opté por uno muy potente en movimiento de cámara; hay que tener en cuenta que para conseguir un vídeo que funcione, a menudo tienes que generar diversos que no acaban saliendo bien, y eso tiene coste computacional; y finalmente, monto todo el material en programas como Premiere Pro o CapCut, donde se construye el producto definitivo. Eso demuestra que la IA no lo hace todo. Es una herramienta, como un pincel o una cámara, pero sin guion, intención y creatividad, el resultado no destaca.
- ¿Qué más evidencia su vídeo?
Evidencia sobre todo como han evolucionado los modelos de vídeo y el potencial real que tienen para reducir costes al sector audiovisual. Para ponerlo en contexto: 1 minuto de animación de los Simpson, que es lo que dura la intro, cuesta aproximadamente 250.000 €. En cambio, el coste computacional de The Lleidatans ha sido de unos 45€, más mis horas de trabajo, que en este caso no he contabilizado. Los modelos todavía tienen que mejorar y seguramente se podrían haber afinado más los prompts, pero la intención era hacer un demo de las capacidades actuales. La repercusión ha superado cualquier expectativa, y estoy muy agradecido.
- ¿Qué impacto tiene la IA en el audiovisual?
El impacto ya es grande e irá a más. En una primera fase habrá —y ya hay— rechazo por parte de algunos artistas, al igual que pasó cuando apareció la fotografía y muchos pintores lo vivieron como una amenaza. Creo que tenemos que transformar este pensamiento. La IA democratiza el acceso al mundo audiovisual: permite que ideas que antes no se podían producir por tiempo o presupuesto ahora se puedan materializar. Eso sí, sin una mente creativa detrás, el resultado difícilmente destacará. La diferencia seguirá siendo el criterio, el gusto y la narrativa.
- ¿Qué evolución prevé?
Creo que será mayoritariamente positiva, pero no exenta de debate. Si se utiliza la IA sólo para generar contenido rápido y sin alma, saturaremos el mercado. Si se usa al servicio de la creatividad, puede abrir puertas increíbles. Los retos son: la ética y los derechos de autor, la saturación de contenido, el riesgo de perder criterio creativo y la formación. No los estamos afrontando del todo bien, estamos en una fase de transición. La clave será educar, regular y el uso responsable. La IA no amenaza la creatividad; la amenaza real es usarla sin criterio.