SEGRE

LLEIDA

Una madre denuncia que la desahuciaron junto a su hija tras sufrir un fraude

Alquilaron un piso a un falso propietario

Nerea i la seua filla de 7 anys van ser desnonats l’octubre del 2023.

Nerea y su hija de 7 años fueron desahuciadas en octubre de 2023. - MAGDALENA ALTISENT

Publicado por
Lleida

Creado:

Actualizado:

En:

Nerea y su hija de siete años fueron desahuciadas el pasado octubre de su vivienda en el número 3 de la calle Alcalde Sol tras ser víctimas de un presunto fraude. En noviembre de 2022, la madre firmó un contrato con un particular, JRC, que se presentó como el propietario del piso y así lo hizo constar en el documento. El contrato fijaba una exagerada fianza de 3.000 euros y reemplazaba el pago de la renta mensual (de 300 euros) durante 13 meses con las obras que la arrendataria debía hacer para habilitar el inmueble. “Estaba en pésimo estado, con plagas de insectos y las persianas destrozadas, pero fue el único piso que encontré”, explica. Su sorpresa fue que al entrar en el piso se encontró recibos de la luz en los que el titular era otra persona. Nerea relata que intentó contactar con su arrendador para pedir explicaciones, pero le fue imposible porque “desapareció”. El verdadero propietario, XSR, denunció en enero la “okupación” después de que un carpintero que contrató se encontrara la cerradura cambiada, según su declaración judicial. La jueza condenó a Nerea a abandonar el inmueble, advirtiéndole que en caso de no hacerlo se procedería al inmediato desalojo del mismo. Así pues, el 10 de octubre se encontró con un dispositivo policial en la puerta de casa que ejecutó el desahucio. “No tuve fecha de lanzamiento ni vino ninguna comitiva judicial”, denuncia. Desde entonces, Nerea ha vivido durante más de tres meses en la calle y su hija se aloja en casa de su padre.

La afectada denuncia que ha solicitado nueve veces acceder a la mesa de emergencias, pero todas sus solicitudes han sido desestimadas o desfavorables. “Me piden una declaración del propietario de mi antiguo piso, en la calle Igualada, conforme no disponemos de un contrato vigente, así como demostrar que me vi forzada a abandonarlo”, afirma. El contrato de su antiguo domicilio, del que tuvo que marchar tras poner tres denuncias a dos vecinos por agredirla y amenazarla, venció en septiembre de 2022.

tracking