Larrosa pierde la cuestión de confianza por el ‘no’ de toda la oposición y pide “reflexionar”
El gobierno socialista defiende su presupuesto mientras PP, ERC, Junts, Vox y Comú ven falta de voluntad de negociar

Una imagen del pleno extraordinario de este miércoles.
Tal como estaba previsto, sin ningún giro de guion de última hora, el alcalde, Fèlix Larrosa, perdió el miércoles la cuestión de confianza a la que se sometió en un pleno extraordinario tras no haber prosperado su propuesta de presupuestos para este año 2026, también por el 'no' de todos los grupos. La votación, que fue nominal y en voz alta, se saldó con 9 'sí' de los concejales del gobierno socialista y el propio alcalde, y 18 'no' de todos los ediles de PP, ERC, Junts, Vox y Comú.
A partir de ahora, se abre un plazo de un mes para que la oposición negocie y presente una moción de censura con un candidato alternativo para desbancar a Larrosa, algo que parece imposible. Si no se presenta, las cuentas quedarán aprobadas de manera automática. En todo caso, tras la votación, el alcalde instó a todos a hacer una “reflexión colectiva” durante este tiempo “sobre proridades, manera de hacer política, quién ha de liderar un gobierno y en qué condiciones”. Aseguró que él mismo la hará y que en febrero anunciará las decisiones que tomará para “el resurgir y para reprogramar y mejorar la acción del gobierno, estar con la ciudadanía, avenzar en orgullo de ciudad y proteger a los que más lo necesitan”.
El gobierno defendió que el presupuesto permitiría mejorar la vida de los ciudadanos, hecho que la oposición puso en duda y le reprochó falta de voluntar para negociarlo. Mientras, los socialistas acusaron a la oposición de bloquearlo y su portavoz, Cristina Morón, no ve posible un gobierno alternativo.
El jefe de la oposición, Xavi Palau (PP), afirmó que este gobierno “no aporta fiabilidad ni seguridad”, se preguntó si la ciudad está ahora mejor que como la dejó el alcalde republicano Miquel Pueyo y consideró que la gestión socialista genera “desconfianza e intranquilidad”. Además, quiso dejar claro que, al final, el presupuesto se aprobará “con la ley en la mano, pero no por votos”.
La portavoz de ERC, Jordina Freixanet, cree que Larrosa sufre un “efecto boomerang”, ya que en 2021 se vivió la situación contraria con una cuestión de confianza al entonces alcalde Pueyo. Le animó a “parar, poner el stop, y elegir el camino”, y remarcó que “esto no va de presupuestos, sino de modelo de ciudad y de valores”. “Basta de bailar y póngase a trabajar y gobierne para todos. Entonces merecerá nuestra confianza”, subrayó.
Por su parte, Violant Cervera, portavoz de Junts, partido que hasta ahora había sido el principal socio del gobierno, opinó que Larrosa ha utilizado la cuestión de confianza para aprobar las cuentas “de manera unilateral” y le advirtió que a partir de ahora se verá obligado a negociar el contenido de los presupuestos “día a día” con el resto de grupos. “No se ha dado cuenta de que no tiene mayoría absoluta y que las cuestiones más importantes se han de consensuar”, incidió. También se refirió a la postura del alcalde en la anterior cuestión de confianza. “Entonces pidió a Pueyo que diera un paso al lado y ahora le pregunto cómo ve que no le den la confianza hoy”, apostilló.
La portavoz de Vox, Gloria Rico, dijo que el modelo de ciudad de Larrosa representa el “socialismo casposo” y reprochó que el presupuesto “no refuerce la seguridad y el impulso a la economía social y no priorice a los vecinos por delante de la ideología”.
Laura Bergés, portavoz del Comú, criticó, como el resto de grupos, la falta de voluntad del gobierno para llegar a acuerdos, pese a gobernar en minoría. “Plantean o lo mío, o nada, y eso es irresponsable”, señaló, y consideró que el PSC “sigue instalado en el modelo de gestión de 2015, caduco, que pactó con la derecha, primero con PP y Cs y luego con Junts”. “Reiteramos la posibilidad de hacer valer una mayoría progresista en el pleno”, sentenció.