ENTREVISTA
José María Ezquiaga, arquitecto, urbanista y experto en planificación urbana: «Hay que aumentar la oferta de vivienda protegida y asequible»
Este arquitecto, Premio Nacional de Urbanismo y Premio Europa de Planificación Urbana, dice que la administración debe aportar suelo público, el sector privado aumentar más la construcción de pisos

José María Ezquiaga - PAU PASCUAL PRAT
Usted es un experto en ciudades intermedias. ¿Estas poblaciones son las grandes olvidadas del urbanismo? ¿Se valora de forma suficiente su importancia?
No lo suficiente, lo que es muy peligroso. Cuando hablamos en el conjunto de Catalunya y España de ciudades intermedias hablamos de historia, muchas han conformado el país y eso explica que atesoren la mayor proporción de bienes culturales del territorio. Son ciudades que construyeron redes y generaron Estados, las interlocutoras del territorio. No es concebible un territorio equilibrado sin una red de ciudades medias.
¿Se valoran más en otros países?
Son los casos de éxito de zonas de Alemania y el norte de Italia. El problema grave que tenemos en Francia o España es la tendencia de concentrar las áreas de actividad económica en pocos centros urbanos. Esto es muy desequilibrante porque el reverso de esta rica concentración deja zonas de sombra a nivel de servicios e infraestructuras y en una situación recesiva a nivel poblacional. Por ello, creo que se necesita una política estatal y autonómica de ciudades para potenciar la actividad económica en las intermedias. La inteligencia o el valor no tienen por qué estar siempre en Barcelona o Madrid. Pero sin infraestructuras no hay vida para las ciudades intermedias.
Lleida está en plena elaboración de su nuevo Plan de Ordenación Urbana. ¿Cómo debería crecer?
Ciudades como Lleida deben prever el crecimiento necesario a nivel nativo y migrante, que es clave para su desarrollo, y que se haga en continuidad con la ciudad existente y sin tener que rellenar todos los huecos, ya que ahora también es necesario implementar infraestructuras verdes que vayan del exterior al centro de la ciudad. Es decir, combinar este crecimiento y discontinuidades verdes con alojamiento de calidad.
En relación a la vivienda, ¿cómo se puede solucionar esta crisis?
La única manera de aliviar la presión en zonas donde hay la concentración que decíamos es incrementar la oferta de vivienda protegida y asequible. La paradoja es que el sistema de producción de viviendas no es capaz de producir las necesarias para cubrir la demanda. Tenemos un déficit de 600.000 hogares, según el Banco de España. Soy partidario de volver a plantear que las administraciones pongan a disposición suelo para vivienda asequible y el sector debe hacer una reconversión para ser capaz de construir más viviendas. También es cierto que a día de hoy el proceso de disponer de suelos es muy lento a nivel administrativo, unos 15 años, por lo que deberíamos centrarnos en solucionar los problemas de vivienda de la próxima generación, porque a la de ahora no llegamos a tiempo a no ser que haya una acción de choque que ayude al sector privado. Las ciudades medias, que tienen una escala más humana y servicios, podrían ser claves para enmendar esta crisis.
El Barri Antic de Lleida está muy degradado y la Paeria prevé rehabilitarlo mediante el Pla de Barris. ¿Cómo debería recuperarse?
En la fase de deterioro de un barrio lo más fácil para la administración es adquirir inmuebles. En Lleida me parece que lo que seguro necesita es intervención pública, pero ojo, porque cuando es exitosa puede acabar derivando en gentrificación. Opino que con adquirir vivienda pública puede solucionar el problema si se hace de forma continuada, pero si lo público pierde peso en favor de lo privado puede morir de éxito. No creo que sea el caso de Lleida, pero nadie pensaba hace años que Lavapiés acabara gentrificado como ahora.
Ha visto la Seu Vella, ¿Debería ser Patrimonio de la Humanidad?
Cuando se hizo la reforma del Turó y los juzgados del Canyeret fue una obra referente y emblemática. Sobre si debería ser Patrimonio de la Humanidad, ahora en la UNESCO se cree que hay sobrerrepresentación europea y medieval. Está claro que la Seu Vella tendría que serlo por méritos a nivel patrimonial, histórico y geográfico, pero hay otros condicionantes igual de importantes. La cosa es seguir insistiendo.