Agricultura anuncia que ubicará una sede del IRTA en el Pirineo

El |conseller de Agricultura, Òscar Ordeig, en rueda de prensa.
El conseller de Agricultura, Òscar Ordeig, anunció ayer que la Generalitat está ultimando los trámites para ubicar una sede del IRTA, el Institut de Recerca y Tecnologia Agroalimentàries, en el Pirineo, aunque no llegó a concretar qué localidad de esa vegueria ha sido la elegida par acogerla. El IRTA dispone en la actualidad de una red de diez centros propios, dos consorciados y seis fincas y granjas experimentales. De todos ellos, en la demarcación de Lleida se ubican los centros de Agrònoms y del Parc Agrobiotech, en la capital, y las explotaciones de ensayo de Alcarràs, Les Borges Blanques, Mollerussa y Gimenells. Todas ellas se concentran en la zona frutera, cerealista, forrajera y ganadera del llano, en el Segrià, Les Garrigues y el Pla d’Urgell, mientras que el Pirineo y Aran se han mantenido al margen de su despliegue hasta ahora. La superficie dedicada a cultivos agrícolas en el Alt Pirineu i Aran supera ligeramente las 30.000, una extensión que no llega a la décima parte de las 317.000 de las comarcas del llano, en ambos casos sin incluir las tierras dedicadas a pastos y con datos de 2020, que son los últimos disponibles en Idescat (Institut d'Estadística de Catalunya). La extensión agraria de la vegueria de montaña es menor que la de diez años atrás, en una consecuencia directa del abandono del sector por el envejecimiento de los agricultores, aunque en los últimos años ese área ha comenzado a ganar peso de una manera importante como banco de pruebas de la adaptación de cultivos al cambio climático, especialmente en ámbitos como la viña, el almendro y el olivo y, en menor medida, con árboles como los frutales. La migración de esos cultivos a zonas de mayor altitud, donde los árboles aún alcanzan las horas de frío que necesitan sus ciclos vitales, es una tendencia cada vez menos infrecuente.