EDUCACIÓN
Más de 5.000 docentes se manifiestan en Lleida por unas mejores condiciones en una huelga histórica: "vocación no es explotación"
Piden mejores sueldos, bajar ratios, más personal para la inclusiva y menos burocracia

Los manifestantes, 5.000 según los Mossos d’Esquadra, concluyeron la manifestación en la plaza Sant Francesc. - AMADO FORROLLA
Maestros, profesores y personal educativo de toda la demarcación se plantaron ayer para reclamar mejores condiciones laborales y económicas en una huelga histórica del sector en Lleida. Más de 5.000 personas se manifestaron por el centro de la capital, en la movilización de docentes más grande en años.
Huelga y manifestación históricas las que protagonizaron los docentes ayer en Lleida, donde más de 5.000 maestros, profesores y personal educativo de toda la demarcación reclamaron una mejora de sus condiciones laborales y económicas. Con un seguimiento del 70% según los sindicatos y del 38% hasta el mediodía según el Govern, los centros funcionaron bajo servicios mínimos de un docente para cada tres aulas en la educación obligatoria.
Fuera de las clases, los docentes salieron a las calles de la capital desde primera hora y cortaron el tráfico, se concentraron delante de la delegación de Educación y se manifestaron (con batucada incluida) desde la plaza Ricard Viñes hasta la de Francesc Macià. En la movilización también participaron varios estudiantes y algunos niños, que no dudaron en acompañar a sus padres con silbatos y pancartas con consignas como “vocació no es explotació”, “per educar com cal, més personal” o “amb retallades, aules cremades”. Aunque hubo algún momento de tensión con los Mossos d’Esquadra (ver página 4), la manifestación se desarrolló con relativa normalidad y ambiente festivo.
La portavoz del sindicato USTEC-STEs y presidenta territorial de la junta de personal docente, Rosa Aguilà, lamentó que “el departamento de Educación es incapaz de dialogar y acercarse a una negociación real, pese a que hemos avisado una y otra vez de que necesitábamos mejoras de las condiciones laborales y cambios estructurales”.
Por parte del Sindicat de Professors de Secundària (Aspepc·sps), Jordi Barrufet señaló que “queremos respeto, recuperar la disciplina en las aulas y ser reconocidos como autoridad docente ante el aumento de agresiones verbales y físicas contra el profesorado”. Este último comentario fue uno de los más aplaudidos. También intervinieron representantes de CCOO, UGT, CGT e Intersindical, ya que la huelga fue unitaria.
Los manifestantes coincidieron en señalar como sus principales necesidades una mejora salarial a través de una actualización del complemento específico “para recuperar el 25% del poder adquisitivo”, bajar las ratios e incorporar más personal docente y de apoyo para atender al creciente número de alumnos con necesidades educativas especiales, así como reducir la burocracia. El secretario de Mejora Educativa, Ignasi Giménez, afirmó ayer que el día 19 prevé presentar una propuesta a los sindicatos que supondrá un “punto de inflexión” para llegar a un acuerdo.
Seguimiento del 45% al 80%, según los centros
El seguimiento de la huelga varió entre el 45% y el 80% en los colegios e institutos de Lleida, según informaron los propios centros. Ocho de cada 10 docentes no fueron ayer al trabajo en la escuela Enric Farreny y en el instituto Manel de Montsuar, donde el 90% de los estudiantes tampoco acudieron a clase. En la escuela Minerva solo hubo 6 maestros de 44, y 44 alumnos de 341.Asimismo, el seguimiento fue de más del 70% en el colegio Magí Morera, de entre el 60 y el 70% en el instituto Màrius Torres y del 60% entre el profesorado de ESO del Guindàvols. Mientras, en el instituto Ronda hicieron huelga 63 profesores de 98 y fueron a clase 120 alumnos de ESO (de 455) y 43 de ciclos formativos y Bachillerato (de 544). Mientras, se quedó en el 50% en los institutos Maria Rúbies, Josep Lladonosa (35 de 70) y Joan Oró, donde la cifra se elevó hasta el 80% en el caso de los alumnos. El Gili Gaya, por su parte, registró un seguimiento del 45% por parte de los profesores y del 80% por parte de los alumnos.Por su parte, en los centros concertados el seguimiento fue minoritario.Asimismo, fuera de la capital también hubo un gran seguimiento de la huelga, como en el colegio Valldeflors de Tremp, del 60%, y en Tàrrega, Cervera o Mollerussa (ver página 5).