La Seu d'Urgell, con una decena de obras, quiere aumentar el arte urbano

La imponente ‘Pota’, en la entrada de La Seu de Urgell desde la Cerdanya, obra de Ernest Altés.
La Seu de Urgell exhibe en su trama urbana una decena de esculturas, la mayoría de piedra o hierro, aunque la voluntad del consistorio es incrementar el número, informa C. Sans. La más espectacular por su tamaño es la imponente Porta de la Seu, una obra del año 1999 de 6 x 7,6 metros, del escultor de la Cerdanya Ernest Altés, que marca la entrada en la ciudad por| el Portal de Cerdanya. Otra pieza del mismo escultor se encuentra en pleno centro de la capital del Alt Urgell. Inaugurada en el 2021, rinde homenaje al expresidente de la Generalitat Lluís Companys y se instaló en el centro de la rotonda de Les Monges. Consta de dos elementos básicos: un bloque de piedra cortado a cuatro partes y un enrejado de ocho barrotes de hierro, en forma de U, “como símbolo de las prisiones que no consiguieron doblegar la firmeza y las convicciones del presidente”, en palabras del escultor.
Por otra parte, una de las piezas artísticas que se pueden ver recorriendo el Parque Olímpico del Segre es la escultura Atleta en reposo, un desnudo masculino que simboliza la preparación física y la belleza del cuerpo en el deporte.
Destaca también el claustro moderno del parque del Valira, diseñado por el escritor y urbanista local Lluís Racionero. Inaugurado el 1990, es una réplica del claustro de la catedral de la Seu, pero los capiteles cortados en piedra son esculturas de referentes contemporáneos como actores, políticos o futbolistas, aunque también destaca la presencia de Franco, Hitler y Mussolini. Después de varios actos de vandalismo y estar cerrado durante 3 años, el ayuntamiento lo reabrió al público en el 2019. La otra entrada de la Seu de Urgell también cuenta con el atractivo de 20 esculturas de imágenes vinculadas con el queso.
Y la plaza de las Monjas está vigilada por una escultura de hierro en homenaje a los gigantes de la Seu.