“Absoluta normalidad en la situación”
Los informes y cables policiales describen una plácida situación en Lleida el 23-F y los días siguientes. El tráfico fue fluido en los pasos fronterizos del Pirineo leridano

Panorámica de la ciudad de Lleida a comienzos de los 80 desde el acuartelamiento militar de Templers. - FONS GÓMEZ VIDAL/ARXIU FOTOGRÀFIC IEI
“Absoluta normalidad en la situación de las fuerzas armadas y cuerpos de seguridad del Estado; asimismo, la normalidad es absoluta en los medios y grupos políticos”, señala el apartado que dedica a Lleida el informe que la Jefatura Superior de Policía de Catalunya remitió al ministerio del Interior, y que este desclasificó ayer, sobre cómo habían transcurrido las horas siguientes a la toma del Congreso por los guardias civiles comandados por el teniente coronel Antonio Tejero.
“El ambiente laboral y de calle también es de absoluta normalidad”, añade el documento, que explicaba cómo también “en el ámbito sindical se mantiene la tranquilidad”, hasta el punto de que la dirección local de CCOO iba a desconvocar la asamblea que preveíz celebrar la tarde del día 24.
Lleida ni siquiera aparece en los informes de los dos días siguientes, algo que no deja de resultar chocante en una de las ciudades de todo el Estado donde mayor implantación y presencia callejera mantenían las organizaciones de ultraderecha y en una demarcación en la que menudeaban los campos de entrenamiento de las guerrillas urbanas fascistas.
Los télex, una especie de telegramas mecanografiados, que la comandancia de la Guardia Civil de Lleida remitió a su mando central tampoco reseñaban incidencias de consideración más allá de la declaración, apenas dos horas después del asalto al Congreso, del “estado de alerta del plan permanente de seguridad y protección” por parte del gobernador civil, José Martí Martín, que llevaba apenas tres meses en el cargo. También se formó una Junta de Orden Público.
Los puestos fronterizos, Les y Bòssost con Francia y La Farga de Moles con Andorra, también notificaban que “la normalidad era absoluta”, que no habían detectado “aumentos de tráfico” y que “tampoco se registran retenciones de vehiculos” ni “se adoptan medidas especiales” en los pasos.