BARRIOS
El benefactor de La Bordeta: promueven un reconocimiento para Alfredo Piñol Prim, que donó los terrenos para la primera escuela en el barrio leridano
Iniciativa de la familia y la asociación vecinal

Alfredo Piñol Prim. - PAU PASCUAL PRAT
La Bordeta promueve un reconocimiento a Alfredo Piñol Prim (1885-1968), un vecino que en el primer tercio del siglo pasado donó un terreno de su propiedad para poder edificar en él la primera escuela pública del barrio, donde actualmente se encuentra el colegio Joan Maragall. La familia, que cuenta con el apoyo de la entidad vecinal, destaca la importancia de ese gesto y proponen colocar una placa con su nombre y una inscripción en la esquina de las calles Ignasi Bastús y Juneda o en el cruce con Sant Isidre, así como poner su nombre a ese tramo de la calle Juneda o a otro vial del barrrio. “Sería hacer justicia a su figura y al papel que jugó para que llegara a conseguir ese gran hito para La Bordeta”, indica su nieto.
La familia de Alfredo Piñol Prim remarca que “era un enamorado de la cultura y la sociedad de la época, pero debido a la crudeza de los tiempos que le tocaron vivir le surgió la necesidad de ayudar a la gente del barrio de La Bordeta y, al mismo tiempo, a Lleida y alrededores, especialmente a las nuevas generaciones”. Apunta que entonces “solo unos cuantos niños y niñas podían aprender a leer y a escribir en las pocas casas particulares que había en el barrio y que eran insuficientes, a causa del crecimiento que estaba experimentando”.

Un net d’Alfredo Piñol, davant del col·legi Joan Maragall, edificat en un solar que va cedir el seu avi.
Por ello, sobre 1925 decidió donar un terreno de cuatro porcas de tierra a la administración de la época para la construcción de una escuela, que fue inaugurada el 2 de septiembre de 1928. “De aquí nació la que después de la Guerra Civil y durante muchos años se denominó Escuela Pública Número 1”, explica, y subraya que “queremos solicitar que a nuestro abuelo se le haga un reconocimiento por el esfuerzo que hizo en esos tiempos tan duros que le tocó vivir, así como porque para un bien común renunció a un trozo de tierra con el que en esa época podía vivir una familia de seis miembros”.
La asociación de La Bordeta afirma que trabaja con la Paeria para colocar una placa en honor a Alfredo Piñol Prim y también promueve reconocimientos para otros vecinos ilustres del barrio, como Manuel Cortés, “un astrónomo que fabricaba telescopios y que creó una fórmula para medir las estrellas usada por Harvard”. De hecho, prepara unas jornadas sobre astronomía en el marco de la semana cultural ya que el barrio tiene referentes en este campo como Joan Oró y Ramon Roure.
La entidad vecinal también impulsa un reconocimiento para Lluís Alentà, maestro represaliado en la Guera Civil, y para el escultor Francesc Tamarit, con destacadas obras en parroquias como las figuras de Sant Joan, Sant Isidre o el Sant Agustí de La Bordeta.