URBANISMO
Desalojadas 13 personas de cinco pisos de un edificio de la calle Sant Antoni tras la caída de una viga de madera del techo
En el número 46 y el ayuntamiento ordena también el cierre de un local comercial ubicado en la planta baja

Una persona con maletas, ante la puerta del edificio afectado. - AMADO FORROLLA
La Paeria de Lleida desalojó este lunes de forma preventiva a 13 personas del edificio del número 46 de la calle Sant Antoni, en el Eix Comercial. A las 11.35 horas, el 112 recibió un aviso de un administrador de fincas que alertaba de un problema en una viga de madera del techo, que provocó que se desplomara. Hasta el lugar se desplazó una dotación de los Bomberos, que efectuaron un apuntalamiento provisional, y también acudió la Guardia Urbana y el técnico municipal de guardia, que ordenó el desalojo de los pisos que corresponden a las puertas segundas del inmueble, que tiene cinco plantas.
Así, en total se vieron afectadas cinco viviendas. La propiedad se encargó de realojar los residentes en tres de ellas (diez personas) y los servicios sociales del ayuntamiento, de las de los otros dos, aunque al final solo relojó a una persona.
Por indicación del técnico municipal, se apuntalaron los pisos afectados y el consistorio también ordenó el cierre de la tienda ubicada en la planta baja. De hecho, el edificio tiene dos locales comerciales. No hubo ninguna afectación en el de la izquierda, la óptica Easy Optik, según afirmó un responsable. En cambio, operarios tuvieron que apuntalar y hacer agujeros en el local de la derecha, la tienda Enfants. Una responsable explicó que accedieron a la viga dañada desde el almacén del comercio, que tuvieron que vaciar. “No nos obligaron a cerrar, pero no sabemos cuánto tiempo estaremos afectados”, explicó.
Este es el segundo desalojo de un inmueble de la capital en solo cuatro días, ya que el pasado jueves también tuvieron que pasar la noche fuera de su domicilio dos familias (diez personas) de dos pisos de la calle Anselm Clavé. Fueron desalojados de forma preventiva después de que una fuga de agua provocara el desplome parcial de un falso techo. Al día siguiente pudieron volver al constatar un técnico que no había riesgo.