Más de 510 jóvenes solicitan ayudas para pagar el alquiler en la capital con el Bono Alquiler Joven
De 250 euros mensuales, para menores de 36 años con ingresos no superiores a 25.200 euros anuales. Dos años de los límites de precios en municipios tensionados

La Oficina Local de Vivienda está ubicada en el EMAU, en la calle Cavallers - AMADO FUROR
La Empresa Municipal de Agenda Urbana (EMAU) ha recibido 512 solicitudes para el Bono Alquiler Joven, de las cuales 455 por vía telemática y 57 de manera presencial. Son peticiones registradas en la ciudad de Lleida, a la cual se tienen que añadir las que hayan presentado jóvenes del conjunto de las comarcas leridanas.
Estas ayudas, de 250 euros mensuales, están destinadas a personas que viven de alquiler en un piso o una habitación. Tienen que tener 35 años como máximo en el momento de presentar la solicitud, estar empadronadas en este inmueble, no deber ninguna mensualidad y tener ingresos no superiores a 25.200 euros anuales. El precio de la renta no puede ser superior a 600 euros en el mes por una vivienda y 300 por una habitación.
Por otra parte, ayer se cumplieron dos años de la entrada en vigor de la limitación del precio del alquiler en 140 municipios con el mercado residencial tensionado (una veintena de Lleida). El Sindicat d’Habitatge de Lleida considera que esta medida ha tenido un impacto más mediático que real. Su portavoz, Adrià Cluet, argumenta que muchos propietarios se saltan los límites de alquiler alquilando habitaciones por separado, no el piso entero. Además, opina que “los precios se congelaron cuando eran más altos, de manera que, en lugar de ser una solución, han cronificado el problema”.
En cambio, el presidente de los Agentes de la Propiedad Inmobiliaria, Josep Maria Esteve, defiende que en Lleida los precios indexados y los anteriores son muy similares y ve una paradoja que poblaciones como Soses o Raimat estén incluidas en la lista, “pero sin un precio de referencia porque no hay muestras de mercado”. Considera que esta limitación de precio junto con la de los alquileres de temporada y por habitaciones está provocando un descenso del stock de pisos. De hecho, alerta de que pueden escasear de cara al mes de junio, cuando los universitarios buscan vivienda para el curso.
El portal inmobiliario Idealista también constata una “huida” de la oferta de alquiler y la Unión de Propietarios de Cataluña (Somos Vivienda) ve “inconstitucional” la ley sobre el alquiler de temporada y habitaciones.