MIGRACIOINES
Un migrante venezolano y nacionalidad colombiana que solicita la regularización en Lleida: “Podré seguir trabajando aquí”
Las colas se repiten para obtener certificados municipales pero quedan libres 22 de las 80 citas presenciales para los ‘papeles’. El tejido productivo leridano ganará 500 trabajadores por semana

Aspirantes a la regularización hacen cola para obtener el certificadode empadronamiento. - AMADO FORROLLA
“Me beneficiará bastante porque este documento dirá que estoy en situacion legal y podré seguir trabajando aquí y dar un futuro mejor a mi familia”, explica a ACN Carlos Castellano, un nuevo leridano de origen venezolano y nacionalidad colombiana. Carlos, que lleva un año trabajando en Vallfogona de Balaguer, fue ayer uno de los primeros en entregar en la oficina de Correos de Rambla Ferran la solicitud de regularización para residir y trabajar en el Estado.
Carlos, vinculado con dos de los países con más aspirantes a la regularización en Lleida, donde entre 2022 y 2024 pidieron asilo 714 colombianos y 890 venezolanos, es una de las miles de pruebas del nueve de la teoría de la chilena Isabel Allende que emergen estos días: “el inmigrante mira hacia el futuro, dispuesto a aprovechar las oportunidades a su alcance”.
También surgen oportunidades para la tierra que los acoge: la mano de obra disponible para el tejido productivo de Lleida va a crecer, si se mantiene el ritmo del arranque, a un ritmo de más de 400 personas por semana hasta el 30 de junio, en el inicio de la campaña de la fruta y en vísperas de unas vacaciones escolares que disparan la demanda de trabajadores.
Los medios a disposición de los solicitantes de papeles superaron a la demanda en la primera jornada de trámites presenciales en Lleida: agotaron las 32 citas previas en la oficina de la Seguridad Social de Cappont y las 24 de Correos de Rambla Ferran, pero quedaban libres 22 de 24 en la de la calle Segovia.
A esa capacidad de tramitación de 80 citas diarias (400 semanales) se le añade la vía telemática, que en la primera jornada canalizó más de 130 solicitudes de migrantes afincados en Lleida. Las virtuales son individuales, mientras resulta frecuente que toda la familia, de 3 ó 4 miembros a menudo, aproveche las presenciales, lo que tira al alza de la previsión inicial de 7.500 solicitantes.
En unos días, entre finales de esta semana y comienzos de la siguiente, los primeros solicitantes de la regularización por arraigo obtendrán una autorización provisional que los habilita para ser contratados. Los solicitantes de asilo, 2.197 en 2023 y 2024 con tendencia creciente, ya pueden emplearse al disponer de la tarjeta roja que acredita que sus peticiones están en trámite.
La Paeria prevé abrir mañana (tras anunciar hoy su ubicación) una oficina con 14 empleados dedicada en exclusiva a emitir certificados de empadronamiento y de vulnerabilidad para los migrantes que necesitan aportarlos en el proceso de regularización. Este lunes volvió a haber colas (y pernoctaciones) ante los centros municipales, especialmente en la OMAC (Oficina Municipal d’Atenció Ciutadana) de Ferran, para conseguir esos papeles, que no son imprescindibles: hay otros medios para documentar la presencia en territorio estatal (recibos o abonos en los que figure el nombre y un código de identidad, por ejemplo), y la vulnerabilidad solo debe probarse si no se tienen personas a cargo (normalmente hijos) ni ofertas de empleo.
La OMAC repartió ayer 75 tiquets para pedir el certificado de vulnerabilidad sin cita previa y la OGAT (Oficina de Gestió y Atenció Tributària) y la OAC (Oficina d’Atenció Ciutadana) de la Bordeta atendieron a 140 y 68 personas, respectivamente, en trámites vinculados al proceso de regularización.