EQUIPAMIENTOS
El pabellón 3 de la Fira de Lleida volverá a ser albergue de verano con 100 plazas
Exclusivamente para hombres que vengan a buscar trabajo en la campaña de la fruta. Además del centro de temporeros de la Caparrella y 16 pisos de la EMAU

Imagen de archivo del pabellón 3 como albergue de verano en la campaña de 2024. - LLEIDA
El pabellón 3 de Fira de Lleida volverá a ser un albergue de verano con 100 plazas para las personas que vengan a buscar trabajo por la campaña de la fruta. Un espacio que se complementará con el Centro de Atención a Temporeros que se ha construido en la Caparrella con capacidad para 32 personas, el albergue de 40 plazas para hombres en Seròs, 16 pisos de la Empresa Municipal de Agenda Urbana (EMAU), que podrán acoger a 90 personas, y 4 plazas para alojamientos de urgencia para vulnerables en el albergue Jericó. Estos son los equipamientos que incluirá el dispositivo de la Paeria para la campaña agraria de este año, del 1 de junio al 31 de agosto y de cuyos detalles informó ayer el gobierno municipal a los grupos de la oposición en la comisión informativa de ayer.
En el albergue de la Fira se habilitará la oficina única para la atención social, laboral y sanitaria de los usuarios en caso de que lo necesiten. También habrá una nueva oficina de intermediación laboral que gestionará los posibles perfiles profesionales aptos para otros sectores que no sean el agrario y promoverá su contratación. Una labor que hará de forma coordinada el Institut Municipal d’Ocupació, el Servei Públic d’Ocupació, el departamento de Trabajo, entidades y sindicatos y empresas del sector agrario. El teniente de alcalde de Acción e Innovación Social, Carlos Enjuanes, señaló que este dispositivo “se despliega con la voluntad de garantizar una acogida digna, favorecer la inserción laboral en el sector agrario y reducir el número de personas que pernoctan en la calle”. Añadió que el pabellón 3 ofrecerá servicio de duchas, lavandería y alimentación.
Por su parte, el grupo municipal del Comú reclamó ayer una mejor planificación del dispositivo para la campaña agraria, así como incrementar los servicios públicos y los refugios climáticos para “mejorar la atención de las personas temporeras”