SEGRE

EDUCACIÓN

Decanos de la Universidad de Lleida constatan un alza del absentismo y alumnos dicen que "las clases cada vez aportan menos"

Señalan que los profesores que se basan solo en la oratoria tienen más problemas para captar la atención. Alertan de que la inteligencia artificial puede generar “una falsa sensación de autosuficiencia”

Imagen de archivo de una clase presencial en la Universitat de Lleida. - SEGRE

Imagen de archivo de una clase presencial en la Universitat de Lleida. - SEGRE

Publicado por
E.MONTAÑÉS

Creado:

Actualizado:

En:

El absentismo de los alumnos va a más y afecta a muchas clases en la Universitat de Lleida (UdL). Su rectora, Maria Àngels Balcells, declaró hace unos días a SEGRE que en añguna se ha detectado hasta un 50% de absentismo, por lo que califica el problema de “endémico”. Pese que no disponen de un análisis estadístico preciso de este fenómeno, varios decanos comparten esta preocupación y consideran que es esencial determianr las causas que lo provocan.

En este sentido, opinan que un factor es el de los cambios en los hábitos de atención y consumo de información. El estudiante actual ha crecido en un entorno digital que los docentes describen como intensivo e ilimitado. “En una clase de una hora basada exclusivamente en oratoria, se puede tener más dificultades para captar y mantener la atención”, señala Josep Lluís Lérida, director de la Escuela Politécnica Superior. Además, también perciben una variación en cómo los alumnos afrontan sus estudios. En algunos casos, priorizando el aprobado antes que alcanzar el aprendizaje sólido o “excelente”. A esto se añade que cada vez son más los jóvenes que intentan compaginar muchas actividades. “Una realidad que es bastante habitual y que repercute en la asistencia” comenta David Aguilar, decano de la Facultad de Educación, Psicología y Trabajo Social (FEPTS).

Los profesores, con el objetivo de impulsar el aprendizaje autónomo del alumno, generan materiales accesibles de forma digital que, en contra su voluntad, pueden tener un efecto no deseado: interpretar que la asistencia a clase es menos necesaria. Esto “facilita que puedan optar por no ir a clase”, indica Jaume Arnó, decano de Agrónomos. Asimismo, consideran la pandemia como un factor influyente que normalizó estas formas de aprendizaje. A ello se le ha sumado la irrupción de la inteligencia artificial generativa. “La IA puede ser una herramienta muy potente para aprender, pero también puede reforzar la falsa sensación de autosuficiencia”, afirma Lérida, que advierte del riesgo de basarse solo en respuestas rápidas, sin contrastar ni validar. Los decanos creen que no pueden reclamar que el estudiante vuelva a clase como antes. Por eso buscan metodologías más atractivas que puedan “retener”al alumno de forma presencial. Cambiar el mobiliario, crear espacios más dinámicos o creativos son algunos ejemplos planteados para que así, según David Aguilar, el alumno también “sienta orgullo de su universidad”.

Para el próximo curso, la lucha por mantener la asistencian seguirá siendo un reto para los profesores, quienes reconocen que tendrán que reflexionar en cómo reforzar el valor de la presencialidad en un contexto digital, híbrido y con acceso inmediato a la información.

"Las clases cada vez aportan menos"

Los alumnos tienen claro por qué la asistencia disminuye. Según ellos “las clases cada vez aportan menos” y muchas “son una pérdida de tiempo”. En este sentido, que el profesor lea el temario es uno de los principales motivos por los cuales prescinden de ir. Por eso “si el profesor da una explicación que va más allá de leer el material que después proporcionará al Campus Virtual, iré”, asegura María Sánchez, estudiante de Derecho y ADE. Coincide con ella Mònica Plana, estudiante del doble Grado de Educación Infantil y Primaria, que considera que con este método “las horas se hacen muy duras y no acabas aprendiendo nada”. 

Para los estudiantes, el valor está en sacarle rendimiento al tiempo y aprovechar la asistencia. Señalan que con los materiales digitales pueden trabajar en casa “en la mitad de tiempo” y destinar la otra mitad a las asignaturas que consideran que les demandan más dedicación. Aun así, Sánchez asegura que sí que asiste a clase, porque cree que es importante tener un aprendizaje “continuo”, pero entiende que otros compañeros no lo hagan. La forma de evaluar también se convierte en una buena razón. Todos ellos estan de acuerdo en que un seguimiento evaluativo o clases que combinen teoria y práctica les motivan, así como la manera en que el profesor se involucra. “Depende mucho de si el profesor busca que aprendas para el examen o interiorices unos conocimientos”, dice Sánchez.

tracking