ENTREVISTA
Diana Riba, eurodiputada: «Mercosur no puede romper nuestra soberanía alimentaria»

«Mercosur no puede romper nuestra soberanía alimentaria»
La eurodiputada de ERC Diana Riba fue una de las 334 voces que llevaron el acuerdo comercial con Mercosur a la Justicia europea. En esta entrevista a SEGRE defiende que su aplicación podría hacer insostenible nuestra agricultura y llama al viejo continente a buscar soberanía alimentaria, industrial, energética y en seguridad. Sobre la actualidad política en Catalunya, considera difícil estar en contra del nuevo modelo de financiación autonómica e insiste en que Rodalies necesita muchos más recursos para su mantenimiento.
Tras conseguir llevar el acuerdo con Mercosur a la Justicia, ¿hay optimismo para detener su aplicación?
Nos dedicamos a la política, por lo que siempre somos optimistas. Pero desde el primer momento la Comisión Europea está haciendo una serie de movimientos para saltarse la Eurocámara y tiene una estrategia para que el pacto se ponga en marcha lo antes posible. Nunca se había firmado un acuerdo así sin votarse en el Parlamento Europeo. Lo que tocaría ahora es pararlo hasta que se pronuncie la Justicia, aunque sabemos que el hecho de que esté firmado por las dos partes le da una validez que antes no tenía.
Con las garantías suficientes, ¿ERC estaría a favor del pacto?
Estamos a favor de los acuerdos de libre comercio, siempre que existan las cláusulas espejo, con las mismas condiciones medioambientales, laborales y de salud para las dos partes. Y este acuerdo no las cumple. Es un buen trato para algunos sectores industriales europeos, pero muy malo para el primario. Si sale adelante, pesará mucho en el sector porque llegarán productos mucho más baratos y será insostenible cultivar o tener cabezas de ganado. Ya lo vimos con el pacto con Marruecos, que afectó a los cítricos en València y a los tomates en Catalunya.
¿Cómo valoran el acuerdo con la India?
Es diferente. Hemos logrado que haya productos agroalimentarios que queden al margen, como el arroz, que como catalanes debemos proteger. Sin embargo, no existen las cláusulas espejo a nivel laboral y queda mucho para que las condiciones en la India lleguen a nuestros estándares. Estamos en momentos de negociación y puede ser un buen acuerdo para Europa.
¿Es una forma de alejarnos de Estados Unidos?
La inestabilidad que provoca EEUU es enorme. Los aranceles son la parte más visible, pero detrás hay estructuras y relaciones comerciales que se están rompiendo. Así que hay que mirar a otros sectores. En las últimas décadas Europa ha externalizado la industria a China, la seguridad a EEUU y la energía a Rusia. No podemos permitir que acuerdos con otros países rompan nuestra soberanía alimentaria, no podemos perder la fortaleza de nuestro sector primario. Tenemos que buscar soberanía europea: tanto alimentaria como industrial, energética y en seguridad. Ya nos lo enseñó la covid.
¿Cómo evolucionan las negociaciones para la oficialidad del catalán en la Unión Europea?
Es una demanda que no hemos dejado de hacer y que está encima de la mesa. El PSOE tuvo una buena oportunidad hace un año y medio, con la nueva composición de la Comisión Europea. Era el momento de hacer demandas, y no fueron lo suficientemente fuertes. Pero son los países donde gobierna la derecha y la extrema derecha los que lo están parando, y aprovecho para invitar a reflexionar al PP, que son los primeros en hablar de diversidad cultural en la Eurocámara.
ERC ha pactado un modelo de financiación que algunos consideran insuficiente y que no es un concierto económico. ¿No se ha llegado a los objetivos?
El objetivo final siempre será la independencia. Pero es difícil estar en contra de recibir miles de millones para Catalunya. Hay pocas voces contrarias y habría que ver cuáles son por el contexto político o por el acuerdo en sí. Es complicado hablar de grises en un momento de blancos y negros, pero esto es un verde claro. Y lo que no haremos es quedarnos quietos si no nos lo dan todo.
Se está agotando el tiempo para aprobar los presupuestos en Catalunya y en España. ¿Hay posibilidad real de sacarlos adelante?
Mientras haya minutos por delante tendremos que luchar. Al PSC se le está acabando el tiempo y nosotros lo hemos dejado claro. Primero recaudación del IRPF; después, presupuestos. En España, sabemos que es una legislatura difícil porque necesita el apoyo de muchos partidos. Pero un Gobierno puede vivir sin presupuestos: nosotros lo hemos tenido que hacer.
Sobre el caos de Rodalies: más allá de las dimisiones, ¿cuál es la vía a seguir?
Que la financiación que Rodalies necesita para su mantenimiento llegue. Los socialistas, en Catalunya y en Madrid, tienen la capacidad de hacer llegar los miles de millones que ya están en los presupuestos. Además, obviamente, del traspaso de Rodalies a la Generalitat que estamos negociando. En Catalunya funciona todo mejor cuando lo gestionamos directamente. No puede ser que tengamos un transporte público inseguro, no solo a nivel físico, sino en cuanto a la puntualidad.
¿Qué propuestas tiene ERC sobre el sistema en Lleida?
Hay que mejorar toda la estructura de Renfe, no hay ninguna línea que funcione mejor. Tenemos en marcha el traspaso de las competencias, y lo primero será poner al día las infraestructuras. Pero no podemos tener un modelo centralizado alrededor de Barcelona, sino uno que conecte las comarcas entre ellas. Hay mucho movimiento que no pasa por las capitales.