Una operación que torpedea las negociaciones nucleares
La OIEA detecta actividad en las instalaciones atacadas por EEUU en junio

Imagen de archivo de la planta de energía nuclear en Bushehr, en el sur de Irán. - EFE/EPA/ABEDIN TAHERKENAREH
El ataque coordinado de Israel y EEUU ocurre apenas 48 horas después de que Teherán y Washington mantuvieran en Ginebra una tercera ronda de negociaciones nucleares y tres días antes de la nueva reunión técnica prevista en Viena, a la que se emplazaron ambas partes en la cita de la ciudad suiza.
Viena, donde se encuentra la sede del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), la agencia nuclear de la ONU, iba a ser el escenario mañana de la nueva ronda de negociaciones entre Estados Unidos e Irán, cuyo ministro de Exteriores, Abás Araqchí, manifestó el jueves que las posturas de ambos países “se han acercado”, aunque “todavía existen diferencias”. Teherán afirmó que para lograr un acuerdo con Estados Unidos era necesario que Washington retirara sus “demandas excesivas”.
El viernes, sin embargo, el presidente de EEUU, Donald Trump, dijo que no estaba contento con cómo está negociando Irán sobre su programa nuclear, pero aseguró que aún no había tomado una “decisión final” sobre si atacar el país.
En las conversaciones indirectas que se han ido sucediendo a lo largo de 2026, la Casa Blanca exige que Irán no enriquezca uranio y que limite el alcance de sus misiles balísticos, puntos a los que Teherán se niega y solo acepta recortes en su programa atómico a cambio del levantamiento de sanciones.
La OIEA recordó, por su parte, que Irán no le da acceso ni información sobre los aspectos más delicados de su programa nuclear desde los ataques de Israel y Estados Unidos a sus instalaciones atómicas en junio de 2025.
Paralelamente, este organismo había detectado recientemente actividad en las instalaciones nucleares iraníes que quedaron prácticamente destruidas entonces. El último informe del OIEA señalaba que las imágenes por satélite mostraban actividad “habitual” de vehículos en los alrededores de instalaciones en las que podría almacenarse uranio enriquecido en Isfahán. Asimismo, se registró “actividad adicional” en las instalaciones atacadas de Natanz y Fordo.