TRIBUNALES
Cirujanos ratifican las secuelas por mala praxis en una operación de estética a una actriz leridana
El juicio contra el doctor que dañó el mentón de Blanca Espino arranca en Barcelona. Afirman que los perjuicios que sufre la demandante son fruto de una intervención

El juicio se celebra en la Ciutat de la Justícia de Barcelona. - ORIOL BORRÀS / ACN
El juicio contra un cirujano plástico por supuesta mala praxis, que provocó que la actriz leridana Blanca Espino se sometiera a ocho operaciones para intentar reparar las secuelas derivadas de la actuación del demandado, comenzó el martes de la semana pasada en la Ciutat de la Justícia de Barcelona, según informó La Vanguardia.
Su versión fue ratificada durante la sesión por cuatro profesionales de la cirugía que la demandante presentó como testigos y que corroboraron que los daños observados en su mentón tenían su origen en procedimientos quirúrgicos previos. Dichos médicos realizaron hasta ocho intervenciones a Espino para intentar paliar los daños que supuestamente le había generado el demandado, por lo que las operaciones no respondían a un criterio estético, sino que tenían un fin reparador, sostuvieron. Coincidieron en que a la paciente le “faltaba una zona anatómica del mentón”, algo que “se puede perder en un acto quirúrgico” y que, a su vez, provoca que el labio caiga, recopila el rotativo citado.
Por su parte, el demandado aseguró que la actriz ya presentaba el labio caído la primera vez que acudió a su consulta, algo que no se recogió en su historial clínico. Lo que sí que figuraba en el expediente de la paciente fueron distintos procedimientos que Espino aseguró no haber pedido, como un lipoláser de papada y mentón.
Asimismo, el procesado negó en todo momento que la afectada padeciera sensibilidad en el labio tras la primera intervención, de un total de cinco que le llegó a ejecutar (las cuatro últimas, para intentar subsanar los daños de la primera). “Si hubiera sido así, lo habría parado todo”, dijo. Entre otras secuelas, la actriz sufrió una quemadura de tercer grado en una parte del mentón y el denunciado explicó que fue ella quien le pidió que “le quemara el otro lado” porque “le había gustado cómo había quedado la quemadura”, una afirmación que provocó estupor en la sala, según La Vanguardia.
Más de 10 años de calvario, también con secuelas psicológicas
■ La demandante se puso en manos del cirujano en marzo de 2015 para una operación que no revestía dificultad: solventar un pequeño sobrante de tejido que le había quedado tras un desgaste óseo mandibular que arrastraba desde la adolescencia, según publicó el citado diario barcelonés. Sin embargo, el resultado fue pésimo. Espino afirma en la denuncia que quedó “sin sensibilidad en el mentón, al haber sido este limado en toda su extensión”. Por todo ello, entre 2016 y 2021, Espino sufrió tres ingresos en urgencias psiquiátricas, incluyendo dos intentos autolíticos a consecuencia del calvario vivido y del trastorno depresivo que arrastra. Está previsto que el 12 de marzo se celebre la segunda y última sesión del juicio, en la que se espera que intervengan los peritos de ambas partes.