COMICIOS
Mañueco, con los sondeos a favor pero con Vox más fuerte
Mientras vaticinan el estancamiento del PSOE y la desaparición de Podemos. En las elecciones de Castilla y León este domingo

Mañueco, ayer, en un acto de campaña en Zamora. - PP CYL
La campaña electoral en Castilla y León inició ayer su recta final con la publicación de los últimos sondeos permitidos por la legislación electoral, que otorgarían la victoria en los comicios de este domingo al PP de Alfonso Fernández Mañueco, pero necesitando los apoyos de Vox, formación que podría alcanzar el 20 por ciento de los votos, para gobernar. Por su parte, los socialistas aguantan el mal resultado de las anteriores elecciones mientras los partidos a su izquierda se hunden.
Todos los sondeos coinciden en señalar al PP como el partido con más opciones de ganar, aunque con resultados que varían desde una ligera pérdida de escaños hasta una posible mejora respecto a los 31 actuales, insuficientes para obtener la mayoría absoluta de los 42 mínimos necesarios.
En paralelo, las estimaciones apuntan a un descenso moderado del PSOE, que podría mantenerse cerca de los 28 procuradores obtenidos en 2022 o perder varios representantes. En contraste, Vox aparece como la formación con mayor crecimiento potencial, con previsiones que sitúan su representación entre 14 y 21 escaños, por encima de los 13 que logró hace cuatro años.
Mientras, En Común (Izquierda Unida, Movimiento Sumar y Verdes Equo) se jugaría entrar con un representante y saldrían del arco parlamentario Ciudadanos y Podemos, que concurre como Podemos-Alianza Verde.
Ayer, Mañueco aseguró que la campaña electoral “va bien” por lo que no va a “cambiar de estrategia” y pidió no hacer “caso” de ninguna de las encuestas, “ni de las malas ni de las buenas”, al tiempo que insistió en que el PP es la única formación que tiene un “proyecto” para Castilla y León, frente a otros que solo están “para bloquear”..
Por su parte, el líder de Vox, Santiago Abascal, acusó al PP y al PSOE de promover “mentiras”, “una guerra sucia” contra su formación, y constató la “dificultad” de “negociar” y llegar a acuerdos de gobierno en Extremadura y Aragón con los populares.