ELECCIONES
El Reino Unido prueba a Starmer y Escocia mira hacia otro referéndum
Once millones de británicos estaban llamados ayer a votar en elecciones locales parciales. Los nacionalistas se postulaban como favoritos en Gales

El primer ministro británico, Keir Starmer, acudiendo a votar junto a su mujer. - EFE
El Reino Unido vivió ayer una nueva jornada electoral para medir el respaldo al gobernante Partido Laborista y al primer ministro, Keir Starmer. Unos once millones de británicos estaban llamados a votar en elecciones municipales de varias localidades inglesas así como en comicios parlamentarios en Escocia y Gales, donde las formaciones nacionalistas pronosticaban avances. Los colegios electorales abrieron a las 7.00 hora local (8 horas en España) y cerraron a las 22.00 (23 horas aquí), sin resultados al cierre de esta edición. Starmer acudió, acompañado de su mujer, a su centro de votación, en la capilla de Westminster, próxima a su residencia oficial del 10 de Downing Street. El mandatario, con un claro semblante de preocupación, no respondió a las preguntas de los periodistas que le esperaban a la puerta de la capilla, donde permaneció apenas unos minutos. El barrio londinense de Golders Green, al norte de la ciudad y con mayoría de población judía, vivió un día electoral marcado por una fuerte presencia policial después de los recientes ataques de corte antisemita, y con urnas previsiblemente cargadas de votos contra Starmer. El partido del primer ministro, en horas bajas según las encuestas e inmerso en la crisis por el nombramiento del ya exembajador en EEUU Peter Mandelson, relacionado con el caso Epstein, se enfrenta al ascenso de la derecha populista de Reform UK y de un renovado Partido Verde en la izquierda. Los ingleses eligieron más de 5.000 concejales en 136 autoridades locales, incluyendo a los 32 distritos de Londres, así como a municipios metropolitanos de la importancia de Mánchester, Leeds o Newcastle.
Por su parte, los escoceses escogieron a los 129 miembros del Parlamento de Edimburgo, de los que 73 corresponden a las circunscripciones en que está dividida Escocia y 56 son representantes de las regiones. El Partido Nacionalista escocés (SNP), que en los últimos tiempos ha vuelto a poner la independencia en el foco, se postula como favorito y cerca de la mayoría absoluta, igual que los independentistas galeses, que optan a mandar en el nuevo Parlamento de Cardiff, que queda ampliado de 60 a 96 escaños.