REINO
El avance arrollador de Nigel Farage desplaza a los laboristas y los tories
Tras la debacle en las elecciones locales en Inglaterra, Starmer descarta dimitir. En los comicios de Escocia y Gales todo parece indicar una victoria independentista

El líder de Reform UK, Nigel Farage, el jueves luciendo calcetines con la “Union Jack”. - JOE GIDDENS / PA WIRE / DPA
El avance de Reform UK, el partido de Nigel Farage, en las elecciones municipales parciales celebradas el jueves en Inglaterra ha desplazado a laboristas y conservadores en varios de sus bastiones históricos, consolidando la irrupción del partido de derecha populista como principal fuerza de protesta en la política local británica.
En estos comicios se disputaban 136 consistorios –de 317 que hay en la región inglesa– y unos 5.000 puestos de concejales, votados por última vez en 2022, fecha en que la formación de Farage obtuvo solo dos regidores, frente a los más de 500 que ya suma ahora y sin que haya concluido aún el escrutinio.
El despegue del antiguo Partido del Brexit ya fue evidente en otras elecciones municipales parciales celebradas en mayo del año pasado, cuando registró una ganancia neta de 667 concejales y el control de 10 ayuntamientos, afianzando su salto a la primera línea de la política municipal británica. El partido de Farage amplía además su base de apoyo prácticamente en todo el territorio, lo que lo sitúa como un fuerte contendiente de cara a las elecciones generales previstas para 2029.
En los comicios del jueves, con 61 de 136 consistorios escrutados, Reform UK suma 520 concejales a los dos que tenía (en estos 136), hasta 522, y controla tres ayuntamientos. Registra avances en antiguos bastiones laboristas del norte y el centro de Inglaterra, donde ha ganado terreno en áreas como Wigan, Bolton, Salford y Halton.
Por su parte, los conservadores afrontan además la presión del Partido Liberal Demócrata en el sur de Inglaterra, mientras que el Partido Laborista sufre el avance del Partido Verde en áreas urbanas.
Los analistas políticos predicen que estas elecciones locales marcarán el inicio de una nueva etapa en la política británica, marcada por el multipartidismo, frente al bipartidismo histórico.
Pese a la deblacle electoral, el primer ministro, el laborista Keir Starmer, ya ha descartado dimitir porque eso “llevaría al país al caos”.
En cuanto al escrutinio de las elecciones regionales celebradas también en Escocia y en Gales, todo parece indicar las victorias de las formaciones independentistas.