Un ‘Crossobar’ decepcionante
La verdad es que esperábamos más, mucho más del estreno del nuevo programa de José Mota en La 1, puesto para suplir la larga ausencia de Buenafuente. Los programas de Mota, salvo los de fin de año camuflados por la fecha, son irregulares y largos. Su Crossobar no fue una excepción. Pocos momentos buenos y demasiados intrascendentes por no decir malos. De entrada un problema, y gordo. Si el espectador no está al día de las series que parodia, anda perdido y no le ve la gracia a las situaciones. Otro, la selección de las mismas y largometrajes parecen demasiado gratuitas. En lo bueno, la parodia de Solo en casa, el diálogo, los falsos Marc Giró y Tamara Falcó en el ascensor o cómo provoca Raúl Cimas el abandono televisivo de Buenafuente. Por cierto, Crossobar está grabado antes del adiós de Giró. En caso contrario no se explica su protagonismo, exagerado en la trama. Lo peor con diferencia, la parodia de El Ministerio del Tiempo con Hermida, Curro Jiménez y Rodríguez de la Fuente como agentes. Hasta hacía daño a los ojos y a los oídos.