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BORJA ARRIZABALAGA*

Cuando el algoritmo no entiende al equipo

(*) Cofundador y Chief Business Officer de TalensIA HR, Ingeniero, Executive MBA y Consultor de Talento y HRBP

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Porque los datos miran hacia atrás y el liderazgo mira hacia adelante.

Hace dos años, una empresa de distribución catalana llegó a nosotros con un problema que parecía técnico. Habían invertido meses en construir un modelo predictivo de rotación de personal. Los datos eran impecables. Las variables, bien seleccionadas. El modelo decía con un 87% de precisión quién iba a irse en los próximos noventa días.

El problema era otro: no sabían qué hacer con esa información.

Tenían el diagnóstico. No tenían el criterio para actuar. Y eso no lo resuelve ningún algoritmo.

El error más caro de la era del dato: En los últimos años, las organizaciones han desarrollado una fe casi religiosa en los datos. Dashboards en tiempo real, KPIs en cascada, modelos de machine learning para decisiones de negocio. Y tiene sentido: los datos reducen la incertidumbre, objetivan conversaciones difíciles, aceleran decisiones.

Pero hay una trampa silenciosa en todo esto que desde TalensIA observamos con frecuencia creciente: confundir correlación con comprensión.

Datos sin contexto humano son solo ruido caro: En TalensIA trabajamos con organizaciones que han construido infraestructuras de datos sofisticadas y que, paradójicamente, toman peores decisiones sobre personas que antes.

La pregunta que los modelos no pueden responder: Trabajando con el comité de dirección de una empresa tecnológica de tamaño medio, propusimos un ejercicio incómodo: apagar los cuadros de mando durante una hora y describir, solo con palabras, cómo estaba el equipo. Hubo silencio largo. Luego respuestas vagas. Luego una directora que dijo, despacio: “Creo que estamos perdiendo a la gente más interesante y no sabemos por qué.”

Eso no estaba en ningún informe. Pero era el dato más importante de la sala.

Tres prácticas para líderes que trabajan con datos y personas: Desde TalensIA, acompañamos a equipos directivos a integrar la cultura del dato sin perder la cultura del criterio. Estas son tres palancas concretas.

La primera: separar la reunión de datos de la reunión de interpretación. Una cosa es revisar los números. Otra, muy distinta, es debatir qué significan. Mezclarlas produce análisis superficiales y decisiones apresuradas.

La segunda: incluir en cada decisión basada en datos una pregunta obligatoria: ¿qué no está capturando este modelo? Esa pregunta fuerza a los equipos a buscar la información cualitativa que los sistemas no recogen. La conversación informal. La señal débil. La intuición fundamentada.

La tercera: medir también lo que no se puede medir fácilmente. El nivel de confianza en el equipo, la calidad de las conversaciones difíciles, la disposición a señalar problemas sin miedo. En TalensIA utilizamos instrumentos específicos para hacer visible lo que los KPIs habituales invisibilizan.

El líder que seguirá siendo necesario: La inteligencia artificial va a automatizar una parte creciente de las decisiones operativas. Lo que no va a automatizar es el juicio sobre qué decisiones merecen ser tomadas, ni la capacidad de generar el contexto humano en que esas decisiones tienen sentido.

El líder del futuro inmediato no es el que mejor interpreta un modelo. Es el que sabe cuándo el modelo se equivoca. El que mantiene la conversación que el dato no puede tener. El que entiende que detrás de cada fila de una base de datos hay alguien que decidió quedarse o marcharse, comprometerse o desconectarse.

Los algoritmos miran hacia atrás. El liderazgo mira hacia adelante.

Talensia.es acompaña a organizaciones a integrar cultura de datos y desarrollo del liderazgo sin perder el criterio humano.

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