La banda más grande de América
Según hemos sabido, la organización del Jazzaldia hace años que tenía entre sus objetivos llevar a The Beach Boys a San Sebastián. Es materia corriente en muchos festivales programar a grandes solistas o bandas, como en este caso, sin relación alguna con su motivo principal, es decir el jazz, pero que, en su propio género, el rock and roll, son representantes punteros y como en este caso tan especial, además, una auténtica leyenda con más de seis décadas de trayectoria profesional a sus espaldas. Con Mike Love, cantante solista y único miembro superviviente de la formación fundacional y Bruce Johnston, guitarrista y teclista incorporado a mediados de los sesenta, los Beach Boys actuales se complementan con un buen número de cantantes-instrumentistas de gran altura y cualidades, que se han ido sumando, estas últimas décadas –entre ellos el guitarrista Christian Love, hijo de Mike, y el conocido actor y showman John Stamos, que ejerció durante toda la velada como animador del conjunto. Cuando murieron los tres hermanos Wilson, Dennis, en 1983, Carl en 1998, y este mismo año, hace bien poquito, Brian, solo quedó Alan Jardine, el otro guitarrista superviviente de los sesenta, que se bajó del tren musical hace poquitos años y los antes citados Mike y Bruce que ahora lideran la banda. El producto Beach Boys que puede verse actualmente es un vehículo muy emocional basado en un repertorio musical absolutamente imbatible gracias al genio compositivo de Brian Wilson que dotó a su banda de un material de enorme calidad y gran impacto popular con docenas de hits que el público norteamericano y también el del resto del mundo han hecho suyos y defienden a capa y espada. En el Kursaal repleto, con un público intergeneracional entregado desde el minuto uno de la actuación, y durante las casi dos horas de espectáculo y treinta canciones imperecederas, la sesión fue todo menos aburrida. Sonaron multitud de hits, varios de ellos himnos absolutos del calibre de Good Vibrations, God Only Knows, Surfin Safari, Fun, Fun, Fun, I Get Around, Darlin, Wouldn’t It Be Nice, Slop John B, Kokomo, Surfin USA, California Girl, In My Room y un emotivo Forever, como banda sonora para el apartado especial dedicado a Brian, con una proyección de imágenes retrospectivas que nos pusieron a todos los presentes, la piel de gallina. Cabe decir que, pese a sus ochenta y cuatro años, Mike Love se conserva envidiablemente, con un tono y color de voz pero que muy aceptables aún, pero que cuando no llega del todo a las notas más altas de sus partes solistas y coros, el resto de la banda se mantiene atenta al quite, aportando esas armonías vocales que, desde hace tantos años, han devenido auténtica denominación de origen de, según palabras de Ronald Reagan, aquel actor y expresidente de EE.UU., “la banda musical más grande de América”. Poca broma.