SEGRE

Creado:

Actualizado:

CaixaForum Lleida acogió una nueva cita del ciclo Audicions íntimes con el concierto de Gili-Romaní Hot Jazz Cats, una formación estrechamente vinculada a la historia del jazz tradicional en Catalunya y heredera directa del espíritu de La Locomotora Negra, una de las formaciones jazzísticas más importantes y trascendentes de la historia del jazz catalán del último medio siglo. La sesión se desarrolló en un formato cercano, pensado tanto para el disfrute puramente musical como para la divulgación y la asunción de conocimientos, contando para ello con la presentación y moderación del periodista Xavier Chavarria, que supo conducir la velada con tino y criterio, aportando contexto histórico y gestionando con fluidez las intervenciones y preguntas del público a lo largo del recital. El combo estuvo integrado por Ricard Gili, trompeta y voz; Oriol Romaní al clarinete, Federico Mazzanti al piano y Josemi Moraleda al contrabajo, en sustitución de Queralt Camps, la titular, baja a última hora. Músicos todos ellos con una sólida trayectoria en el ámbito del jazz, en general, y del clásico o tradicional, en particular, especialmente Gili y Romaní, figuras emblemáticas de La Locomotora Negra, como ya se ha apuntado, formación que durante décadas ha sido el principal referente de esta clase de jazz en nuestro país. El proyecto Hot Jazz Cats puede entenderse, precisamente, como una prolongación natural de ese legado, pero en un formato más reducido, que permite un diálogo más directo entre los intérpretes y una mayor cercanía para con el público. Especializados en el hot jazz, el dixieland o el swing más primigenio, los músicos desplegaron un repertorio centrado en las primeras décadas del pasado siglo XX, con especial atención a los lenguajes surgidos en Nueva Orleans y su posterior evolución en Chicago o en Nueva York. El programa combinó estándares del género, blues tempranos, divertidos espirituales, y otras muy apreciables composiciones, asociadas a figuras fundacionales como Bix Beiderbecke, Louis Armstrong, Jelly Roll Morton o Sidney Bechet, entre otros, interpretadas con un respeto escrupuloso por los estilos originales y, al mismo tiempo, con la vitalidad propia de músicos que conocen a fondo este lenguaje. La trompeta expresiva y comunicativa de Ricard Gili, reforzada por su faceta vocal –¡qué bien rememora a Satchmo!–, dialogó con el clarinete elegante y narrativo de Oriol Romaní, mientras el piano de Federico Mazzanti aportó solidez armónica y sentido del swing. El contrabajo de Josemi Moraleda sostuvo el pulso del grupo con precisión y musicalidad, consolidando un sonido compacto y equilibrado. A destacar las amenas intervenciones de Xavier Chavarria que ayudaron a contextualizar cada pieza, subrayando aspectos históricos, formales y estilísticos, que enriquecieron la escucha sin interrumpir para nada el clima del concierto. El mini-coloquio final confirmó el interés suscitado por una propuesta que reivindica el jazz tradicional no como una música de museo, sino como un lenguaje vivo, comunicativo y plenamente vigente. Una audición íntima que reafirmó la calidad artística de los Gili-Romaní Hot Jazz Cats y la vigencia de una tradición que, gracias a músicos magníficos como estos, sigue encontrando nuevos espacios de encuentro y divertimento con el público.

Titulars del dia

* camp requerit
Subscriu-te a la newsletter de SEGRE
tracking