Servicios más que necesarios
Uno de los retos que tienen ante sí las diferentes administraciones por lo que a las comarcas de Lleida se refiere es evitar la despoblación para garantizar un equilibrio territorial auténtico. Y, como no puede ser de otra manera, insistimos en que, para conseguirlo, es necesario dotar de todo tipo de servicios a las zonas que tienen más riesgo de quedarse vacías, servicios que a su vez las deben hacer atractivas para captar a nuevos habitantes. Por supuesto hablamos de servicios básicos como disponer de agua, luz, gas o conexión a internet, pero también otros que, si los tenemos cerca, ni pensamos en que puedan ser tan necesarios, especialmente para personas de edad avanzada. Un ejemplo de estos últimos son las sucursales bancarias y los cajeros automáticos. Quienes viven en la capital o en una población mediana seguramente ni les pase por la cabeza su inexistencia, y más en estos tiempos en que llevar encima dinero en efectivo parece una costumbre casi pasada de moda. Pues bien, un total de 135 de los 231 municipios de la demarcación carecen de sucursales, un servicio totalmente arraigado hasta hace muy pocos años, según los datos incluidos en el informe de la Autoritat Catalana de la Competència. Este documento detalla que, en 2008, existían 592 oficinas bancarias en el conjunto de comarcas de Ponent, mientras que la cifra ha bajado este año a 227. Esto supone que un 8,8% de leridanos se ven obligados a desplazarse si quieren disponer de su dinero en efectivo.
En este sentido, cabe recordar que la Generalitat puso en marcha en 2024 la Banca Mòbil para contrarrestar la marcha de las entidades bancarias a raíz de la crisis de 2008. En toda Catalunya participan un total de 457 municipios y se atiende a una población de 300.000 personas. Los ciudadanos, gracias a este servicio, pueden retirar dinero en efectivo, hacer ingresos, abrir cuentas, domiciliar pagos o solicitar información sobre créditos y préstamos hipotecarios, entre otros. La Banca Mòbil ha cerrado su primer año de funcionamiento con 18.228 personas atendidas, 391.068 kilómetros recorridos, 9.869 visitas efectuadas y 10.874 horas de atención prestadas en todo el territorio por parte de las dos entidades que operan el servicio, Caixa Enginyers y CaixaBank. Se han superado las 14.700 operaciones de ingreso o retirada de efectivo, por un importe total de casi 7 millones de euros. Todas estas cifras son más que positivas pero es necesario tener en cuenta que la frecuencia de este “banco ambulante” es de una visita al mes a cada población, con una estancia de una hora. Es por ello que los principales beneficiados de la iniciativa, la mayoría de los cuales conforman la Associació de Micropobles de Catalunya, la aplauden aunque reclaman más frecuencias... Y es más que lógico.