Un país a dos velocidades
Esta vez la excusa es la lluvia, pero los hundimientos que la noche del viernes provocaron al menos doce pinchazos en el tramo de la Segarra de la A-2 no han sorprendido a ningún usuario. Hace demasiado tiempo que esta vía rápida es, en palabras del periodista y columnista de SEGRE Francesc Canosa, una “montaña rusa mortal”. Coincidiendo con el límite provincial, la carretera se convierte en un peligro poco después de la Panadella en dirección Lleida. Los socavones ya eran una realidad cuando el país vivía una situación de sequía extrema. Es una infraestructura que soporta diariamente cerca de 23.000 vehículos, de los cuales más de 4.500 son pesados. Las quejas vecinales y de usuarios llevan años acumulándose ante la persistencia de un firme deteriorado, lleno de irregularidades, grietas y deformaciones que convierten la circulación en un riesgo cotidiano. Desde Cervera hasta El Bruc, el pavimento envejece sin respuesta efectiva: el carril derecho —en particular— está tan dañado que muchos conductores lo esquivan sistemáticamente, buscando refugio en el carril izquierdo para evitar golpes, vibraciones y el estrés de sortear lo que algunos describen como “trampas” en el asfalto. El pleno de la Paeria de Cervera aprobó en marzo del año pasado por unanimidad una moción para instar al Gobierno a rehabilitar de forma urgente el firme de este tramo de la A-2. En ese momento el ministerio de Transporte, del que depende la vía, se comprometió a acelerar un proyecto de mejora al que no se ha puesto plazo de ejecución. Y, mientras tanto, la carretera sigue siendo un peligro agravado ahora por los hundimientos que han provocado las intensas lluvias de las últimas semanas. Que los problemas en la que debería ser la columna vertebral de la movilidad empiecen justo en el límite provincial entre Lleida y Barcelona para muchos es una metáfora del abandono de las comarcas de Lleida. Y un país no puede avanzar a dos velocidades. Es estéril avivar polémicas de la Catalunya Nova contra la Vella, pero agravios como los de la A-2 no ayudan.
Educar en tiempos de la IA
Le hemos preguntado al ChatGPT si la inteligencia artificial generativa afecta negativamente en el desarrollo intelectual de las personas y nos ha respondido: “No es inherentemente dañina —pero puede serlo si sustituye el esfuerzo cognitivo en lugar de apoyarlo”. También advierte de que “la facilidad de obtener respuestas puede generar una percepción inflada de dominio sin comprensión profunda”, amén de atrofiar habilidades varias. La irrupción de esta tecnología ya ha obligado a cambiar los métodos de evaluación. Lo que aún no sabemos es si ya nos ha cambiado para siempre.