¿Delinquirá la jueza si hay daños en Sijena?
Todo parece indicar que no. Es la segunda vez que planteamos esta pregunta y la segunda que la respondemos de la misma forma. ¿Quiere eso decir que no existen las sentencias inejecutables? Desde luego que existen, pero se necesita que técnicos del juzgado certifiquen que no se pueden ejecutar. ¿No han dejado ya clarísimo los técnicos del MNAC que si se hace el traslado las pinturas sufrirán daños irreparables? Sí, pero la jueza ha ordenado que se ejecute la sentencia en base a los técnicos consultados por el juzgado, que son los mismos que los de Aragón, y ayer lo ratificó con su nueva resolución. Aun en el dramático supuesto de que se confirmaran las peores previsiones del MNAC y las pinturas de Sijena, unas de las mejores del románico en Europa, se echaran a perder por el traslado y las malas condiciones del monasterio para su conservación, aun en este desastroso supuesto, decíamos, no parece que a la jueza que ha ordenado la ejecución de la sentencia, y que ayer incluso acortó los plazos respecto a los que pedía el MNAC, se le pudieran reclamar responsabilidades ni por la vía civil ni por la penal. Han hecho bien, por supuesto, los cinco exconsellers de Cultura que han anunciado una querella si se producen daños en el traslado, pero en este asunto cada vez es más difícil no pensar que, como decía Josep Lluís Núñez, siempre sale el 36. La jueza solo habría podido incurrir en un delito si los técnicos del juzgado, es decir, los de Aragón, dijeran lo mismo que los del MNAC (y los de la comunidad internacional) y advirtieran que el traslado sería irremediablemente dañino para las pinturas, pero eso, evidentemente, es algo que no ocurrirá. Los jueces hacen de peritos de los peritos. Esto es así. Y no había que ser Nostradamus para adivinar que la jueza de Huesca haría caso a los técnicos de Aragón y no a los del MNAC. Pepe Serra, director de esta pinacoteca, quería hablar con la jueza Rocío Pilar Vargas, pero Rocío Pilar Vargas no ha querido escuchar a Pepe Serra. Estas son las reglas en las que se ha dirimido este pleito de forma inalterada en todas las sedes judiciales, la canónica, la civil de Huesca y la del Supremo, desde que en los años 90 un Vaticano muy influenciado por el Opus Dei decidió abrir esta caja de Pandora. Decíamos el otro día que la petición del lehendakari de trasladar el Guernica es sensata, y decir eso, ahora lo vemos, y por tanto rectificamos, fue una insensatez. Lo sensato es hacer caso a los técnicos del Reina Sofía que rechazan el traslado por riesgo de daños en la pintura, exactamente igual que los del MNAC respecto a Sijena, una obra mil veces más frágil que la de Picasso. La pregunta se hace sola: ¿dónde está la contundencia que ha exhibido Ernest Urtasun en el caso Guernica cuando se trata de hablar de Sijena? No nos responda a nosotros, ministro. Hágalo ante quienes juzgarán su actuación en los libros de historia.