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IGLESIA PEDERASTIA

Vigilia en Lleida por los abusos sexuales a menores con testimonios de víctimas

“Los afectados arrastran las secuelas durante toda su vida”, alerta la psicóloga Montse Esquerda

Protesta ayer organizada por el colectivo Dones Lleida ante el obispado ante los casos de pederastia.

Protesta ayer organizada por el colectivo Dones Lleida ante el obispado ante los casos de pederastia.ÒSCAR MIRÓN

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Unas cincuenta personas asistieron ayer a una vigilia celebrada en la iglesia de Mare de Déu del Pilar de Lleida contra los abusos sexuales a menores en el seno de la Iglesia y en el conjunto de la sociedad con el objetivo de escuchar a las víctimas y sus familias y concienciar a la población sobre esta lacra, coincidiendo con la celebración de la cumbre antipederastia en el Vaticano. La homilia, a la que asistió el obispo Salvador Giménez, contó con el testimonio de dos víctimas, una de Lleida, que sufrieron abusos cuando eran menores por parte de personas consagradas. Su experiencia fue relatada en una carta por parte de un feligrés y del rector de la iglesia, Carles Sanmartín. En el primer caso, daba su testimonio una víctima que se reunió con el presidente de la Conferencia Episcopal Española, Ricardo Blázquez, antes de la cumbre en el Vaticano. Bajo el pseudónimo de Óscar Paz, explica que sufrió abusos por parte de dos sacerdotes entre los años 1989 y 1997 e insta a los obispos a no tener miedo de las víctimas. “A las únicas personas a las que se debe temer a los abusadores”, señalaba en la misiva. En la segunda carta, que leyó Sanmartín, dio su testimonio el hermano de una víctima leridana. En ella, explica que sufrió abusos sexuales y esclavitud infantil desde los 11 a los 17 años en un colegio de una congregación “de renombre mundial”. Más de 40 años después, el familiar relataba que su hermano “era un muerto en vida”. La vigilia también contó con la intervención de la pediatra y psicóloga Montse Esquerda, que destacó que las víctimas de abusos arrastran las secuelas durante toda su vida y que aún es un tema tabú y falta concienciación por parte de la sociedad para hablar de ello. Esquedra alertó que hay estudios que indican que uno de cada tres niños ha sufrido abusos sexuales, la mayoría en el ámbito intrafamiliar, y que el primer paso es contarlo. “Sufrir abusos rompe tu concepto de un mundo seguro”, afirmó. Por su parte, Dones Lleida convocó un acto ante el Bisbat de Lleida para exigir su clausura y depurar las responsabilidades en la Iglesia por los casos de abusos.

“ABUSARON DE MÍ Y LA IGLESIA ME DEJÓ SOLA”

“Cuando fui abusada por un sacerdote, mi madre Iglesia me dejó sola. Cuando necesitaba a alguien en la Iglesia para hablar de mi abuso y mi soledad, todos se escondieron. Me siento aún más sola porque no sé a quién acudir”. Con la lectura de este testimonio anónimo comenzó ayer la segunda jornada de la cumbre del Vaticano sobre los abusos pederastas en la Iglesia católica, que se centró en la necesidad de que los obispos rindan cuentas por la falta de actuación en estos casos y la manera de hacerlo e incluyó una oración por las víctimas. Entre las charlas que se impartieron destacó la del obispo de Chicago, el cardebal Blase J.Cupich, que ofreció a los 190 participantes las bases para garantizar la responsabilidad de los clérigos. De esta forma, advirtió de que la denuncia de un delito “no debe verse obstaculizada por el secreto oficial o por normas de confidencialidad”, y sugirió crear mecanismos independientes de información en línea telefónica específica y un portal web para recibir y transmitir denuncias. Por su parte, la profesora italiana de Derecho Canónico Linda Ghisoni, primera mujer en intervenir en las ponencias, propuso la constitución de comisiones consultivas independientes en el territorio de cada Conferencia Episcopal para consejar y asistir a los obispos. Mientras, el papa publicó un tuit en el que pedía “Señor, líbranos de la tentación de querer salvar nuestra reputación y a nosotros mismos; ayúdanos a asumir la culpa y a buscar juntos respuestas humildes y concretas, en comunión con todo el Pueblo de Dios”. Por otra parte, Miguel Hurtado, la primera víctima que hizo públicos abusos cometidos presuntamente por el monje de Montserrat Andreu Soler, pidió ayer la dimisión por “encubrir” del abad de Montserrat, Josep Maria Soler, y le dio 72 horas de plazo. Mientras, el pleno de Barcelona aprobó una propuesta para expresar el apoyo del ayuntamiento a las víctimas de pederastia del “caso Maristes”, que se empezará a juzgar en marzo.

Revisará los archivos y será “implacable” El obispo de Solsona, Xavier Novell, señala en su carta dominical que no tiene ningún conocimiento de ningún expediente contra algún sacerdote de su diócesis por abusos sexuales a menores, pero afirma que será “ absolutamente implacable” ante cualquier caso. Novell informa de que ha iniciado un proceso de consulta para valorar la oportunidad de analizar los archivos de todos los presbíteros desde 1930, establecer un protocolo de actuación y dar formación específica afectivo-sexual a los que tengan “tareas y responsabilidad educativas”.

Protesta ayer organizada por el colectivo Dones Lleida ante el obispado ante los casos de pederastia.

Protesta ayer organizada por el colectivo Dones Lleida ante el obispado ante los casos de pederastia.ÒSCAR MIRÓN

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