¿Cuándo comienza la primavera 2025 y por qué nunca es el mismo día?
El equinoccio marcará el inicio de la estación, que traerá fenómenos astronómicos destacados

Este año la primavera empieza el 20 de marzo.
La primavera de 2025 dará comienzo oficialmente el jueves 20 de marzo a las 10:02 horas, según confirman los cálculos realizados por el Observatorio Astronómico Nacional (OAN), dependiente del Instituto Geográfico Nacional y el Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible.
La estación se extenderá durante 92 días y 18 horas aproximadamente, concluyendo el 21 de junio con la llegada del verano. El equinoccio primaveral, ese momento astronómico preciso que marca la transición entre el invierno y la primavera, tendrá lugar cuando nuestro planeta alcance una posición específica en su órbita alrededor del Sol.
Durante este fenómeno astronómico, ambos polos terrestres se situarán a idéntica distancia del Sol, provocando que exactamente la mitad del planeta quede iluminada. Una de las características más llamativas del equinoccio es que la duración del día y la noche prácticamente coinciden, con unas 12 horas de luz y 12 de oscuridad. Este equilibrio perfecto entre luz y oscuridad solo se produce dos veces al año: en los equinoccios de primavera y otoño, momentos de transición en el calendario astronómico que marcan el inicio de estas estaciones.
¿Por qué el inicio de la primavera varía entre el 19 y el 21 de marzo?
El comienzo de la primavera no tiene una fecha fija en el calendario, sino que oscila habitualmente entre el 19 y el 21 de marzo. Esta variabilidad se debe a varios factores astronómicos complejos. El principal motivo es que nuestro año natural no dura exactamente 365 días, sino 365,2422 días. Para compensar esta diferencia, utilizamos los años bisiestos (con 366 días) cada cuatro años, lo que provoca pequeños desajustes en las fechas de los equinoccios.
Además, la órbita terrestre alrededor del Sol no es perfectamente circular sino elíptica, lo que implica que la velocidad de traslación de nuestro planeta no es constante. A esto se suman otros factores como la precesión de los equinoccios (un lento cambio en la orientación del eje terrestre) y las perturbaciones gravitatorias causadas por otros cuerpos celestes, especialmente la Luna. La combinación de todos estos elementos hace que el momento exacto del equinoccio varíe ligeramente cada año.
Fenómenos astronómicos destacados durante la primavera 2025
La primavera de 2025 vendrá acompañada de diversos acontecimientos astronómicos de gran interés. El más destacado será un eclipse parcial de Sol que tendrá lugar el 29 de marzo, apenas nueve días después del inicio de la estación. Este fenómeno será visible desde el noroeste de Europa, Rusia, África, Groenlandia y el extremo noreste de América. Los observadores en España podrán disfrutar del eclipse, aunque con magnitudes entre medias y bajas según la ubicación geográfica concreta dentro del territorio nacional.
Otro de los espectáculos celestes más esperados de la temporada serán las lluvias de meteoros. El Observatorio Astronómico Nacional señala dos eventos principales: las Líridas, cuyo máximo de actividad se espera hacia el 22 de abril, y las Eta Acuáridas, que alcanzarán su punto álgido aproximadamente el 6 de mayo. Estas lluvias de estrellas representan una oportunidad excepcional para los aficionados a la astronomía, especialmente si se observan desde lugares con baja contaminación lumínica.
Las lunas llenas de la primavera
Los ciclos lunares también marcarán momentos especiales durante esta estación. El Observatorio Astronómico Nacional ha calculado que las lunas llenas de la primavera 2025 tendrán lugar el 13 de abril, el 12 de mayo y el 11 de junio. Cada luna llena tiene características particulares según el mes en que ocurre, y en diversas culturas reciben nombres específicos relacionados con los cambios estacionales y las actividades agrícolas tradicionales.
La primera luna llena primaveral, el 13 de abril, es conocida en algunas tradiciones como "Luna Rosa" o "Luna del Huevo", en referencia a la floración temprana y el renacimiento de la naturaleza. La del 12 de mayo suele denominarse "Luna de las Flores", coincidiendo con el momento de mayor esplendor floral en el hemisferio norte. Finalmente, la última luna llena de la estación, el 11 de junio, recibe nombres como "Luna de Fresa" o "Luna de Miel", vinculados a la cosecha de ciertos frutos y al inicio de la temporada más cálida.
Cambios en la naturaleza durante el equinoccio de primavera
El equinoccio primaveral no solo representa un hito astronómico, sino que también marca profundos cambios en los ecosistemas. Con el aumento gradual de las temperaturas y las horas de luz, la vegetación experimenta un despertar tras el letargo invernal. Los árboles caducifolios recuperan su follaje, las plantas florecen y se inicia un período crucial para la polinización y reproducción de numerosas especies.
La fauna también responde a estos cambios ambientales. Muchas aves migratorias regresan a sus territorios de cría en el hemisferio norte, mientras que otras especies finalizan sus períodos de hibernación o reducen su actividad. Esta transición estacional tiene importantes repercusiones en los ciclos biológicos y representa uno de los momentos de mayor biodiversidad y actividad en los ecosistemas templados.
¿Cómo afecta el cambio climático al inicio de la primavera?
Aunque el equinoccio astronómico tiene fechas relativamente estables, los indicadores biológicos de la primavera muestran alteraciones significativas en las últimas décadas. Numerosos estudios científicos han documentado un adelanto progresivo de los eventos primaverales como la floración, el brote de las hojas o la aparición de determinados insectos. Este fenómeno, conocido como "primavera adelantada", se atribuye principalmente al calentamiento global y está generando preocupación entre los climatólogos y ecólogos.
Las consecuencias de estos desajustes fenológicos pueden ser graves para los ecosistemas, ya que provocan desincronizaciones entre especies interdependientes. Por ejemplo, si ciertas plantas florecen antes pero sus polinizadores no han modificado sus ciclos al mismo ritmo, ambas poblaciones pueden verse afectadas negativamente. Estos cambios representan uno de los indicadores más visibles del impacto del cambio climático en los sistemas naturales.
¿Qué significado cultural tiene el equinoccio de primavera?
El equinoccio de primavera ha sido celebrado a lo largo de la historia por numerosas civilizaciones y culturas. Desde monumentos megalíticos como Stonehenge, orientados para captar los primeros rayos del sol equinoccial, hasta festividades como el Nowruz persa o el Holi hindú, este momento astronómico ha inspirado rituales y tradiciones en todo el mundo. En muchas culturas, simboliza el renacimiento, la fertilidad y la esperanza, marcando el fin definitivo del invierno y el inicio de un nuevo ciclo vital.
En España, aunque menos vinculadas directamente al equinoccio, celebraciones como las Fallas valencianas o la Semana Santa coinciden aproximadamente con este período. Estas tradiciones reflejan, desde diferentes perspectivas culturales y religiosas, la importancia simbólica que ha tenido históricamente esta transición estacional en las sociedades mediterráneas, donde el despertar primaveral tiene un impacto particularmente visible en el paisaje y las actividades agrícolas.