Frank Cuesta admite haber fingido su personaje: "Ni tengo cáncer ni rescaté animales, todo fue un show"
El youtuber reconoce haber mentido durante años sobre su labor como naturalista y admite sufrir mitomanía, tras ser acusado en Tailandia por posesión ilegal de fauna protegida

El presentador Frank Cuesta durante la presentación de uno de sus programas.
El youtuber español Frank Cuesta ha desatado una fuerte controversia tras publicar este martes un impactante vídeo en su canal donde confiesa que toda su trayectoria como naturalista ha sido una farsa. En la grabación, que él mismo califica como "un vídeo duro", Cuesta reconoce abiertamente que es "un personaje" y admite que nunca ha sido veterinario ni herpetólogo, que no padece cáncer y que "nunca ha rescatado animales", siendo todo parte de un "show" que se le habría ido de las manos.
La confesión comienza con una disculpa dirigida a Chi, uno de sus principales colaboradores en el santuario de animales que mantiene en Tailandia, país donde reside desde hace años. "He sido un personaje y poco a poco se me ha ido yendo de las manos por un grave problema que tengo de mitomanía y ego", declara Cuesta en el comunicado. Además, aclara sobre su formación: "Tengo conocimientos que no son básicos sobre animales, pero tampoco son conocimientos profesionales".
El extenista reconoce en el mismo vídeo que los animales de su santuario no proceden de rescates, como había afirmado anteriormente, sino que fueron adquiridos mediante compra. Asimismo, asume la responsabilidad por la muerte de varios de estos animales: "Los animales que han muerto en el santuario, en la mayoría han sido por mi propia negligencia, aunque la situación ha ido mejorando desde hace un tiempo".
El conflicto legal de Frank Cuesta en Tailandia
Estas sorprendentes declaraciones se producen en un contexto particularmente delicado para el español, quien se encuentra desde principios de marzo en libertad bajo fianza tras ser acusado por el Tribunal Provincial de Kanchanaburi por la supuesta posesión ilegal de animales salvajes protegidos en Tailandia.
El proceso judicial se inició a raíz de una denuncia presentada ante la Policía tailandesa "en la que se afirmaba que un extranjero estaba en posesión de animales salvajes protegidos sin permiso", según informó en su momento el Departamento tailandés de Parques Nacionales, Vida Silvestre y Conservación. Como consecuencia, a finales de febrero, las autoridades realizaron una redada en su propiedad donde descubrieron diez ejemplares de fauna silvestre protegida —nueve nutrias de uñas pequeñas y una pitón pico de pato— "sin ninguna documentación oficial que acredite su adquisición".
En relación con este incidente legal, Cuesta aclara en su vídeo-confesión: "Yo tenía unos animales sin papeles legales (...) Fue la denuncia anónima de una ciudadana tailandesa la que alertó a las autoridades". También afirma categóricamente que "ninguna de las personas que fueron señaladas tienen nada que ver con la misma", intentando eximir de responsabilidad a sus colaboradores.
La trayectoria mediática de Frank Cuesta
Frank Cuesta, cuyo nombre real es Francisco Javier Cuesta Ramos, saltó a la fama internacional gracias a sus programas de televisión como "Frank de la Jungla" y "Wild Frank", donde se presentaba como un experto en fauna salvaje y defensor de los animales. A lo largo de los años, ha construido una sólida imagen como naturalista autodidacta y activista en defensa de la vida silvestre, consiguiendo millones de seguidores en sus redes sociales y plataformas como YouTube.
Esta imagen pública, que ahora él mismo desmonta, le permitió recaudar fondos y recibir donaciones para su santuario de animales en Tailandia, un proyecto que presentaba como un refugio para especies rescatadas del tráfico ilegal y otras situaciones de maltrato. Sus vídeos mostrando interacciones con animales peligrosos y sus aparentes rescates le granjearon una considerable popularidad tanto en España como internacionalmente.
¿A qué consecuencias se podría enfrentar tras su confesión?
La admisión pública de haber engañado a su audiencia durante años podría tener serias repercusiones para Cuesta, tanto en el ámbito legal como en el de su reputación. Por un lado, quienes hayan realizado donaciones para su santuario basándose en información falsa podrían emprender acciones legales por fraude. Por otro lado, estas declaraciones podrían agravar su situación judicial en Tailandia respecto a la posesión ilegal de animales protegidos.
En términos de imagen pública, el daño parece irreparable. Sus millones de seguidores, que confiaban en su expertise y compromiso con la causa animal, se enfrentan ahora a la revelación de que todo formaba parte de un montaje elaborado durante años. La comunidad de conservacionistas y defensores de los animales, que en muchos casos le consideraban un referente, ha recibido con estupor estas confesiones.
El futuro del santuario y los animales bajo su cuidado
Una de las principales preocupaciones surgidas tras estas revelaciones es el destino de los animales que actualmente se encuentran en su santuario. Si bien Cuesta afirma que la situación "ha ido mejorando", la confesión de su falta de conocimientos profesionales y de que muchas muertes se debieron a su "propia negligencia" plantea serias dudas sobre el bienestar de estos ejemplares.
Las autoridades tailandesas podrían intervenir para evaluar las condiciones del santuario y determinar si los animales reciben los cuidados adecuados o si deberían ser trasladados a otras instalaciones gestionadas por profesionales. Todo dependerá también del desenlace del proceso judicial en curso por la posesión ilegal de especies protegidas.
Al finalizar su comunicado, Cuesta asume la responsabilidad de haber "engañado a todos" y pide "disculpas públicas" por haberse "aprovechado de tanta gente". Unas disculpas que llegan en un momento particularmente complicado para él y que difícilmente repararán el daño causado a quienes confiaron en su proyecto y en su figura como defensor de la naturaleza.