Adiós a las chinches: un truco infalible y natural para combatir esta molesta plaga al alza en España
El alarmante repunte de infestaciones ha disparado el interés por soluciones naturales

Las chinches se esconden entre la ropa de cama.
Las chinches se han convertido en un auténtico quebradero de cabeza para muchos hogares. Durante el pasado año 2024, las infestaciones aumentaron un alarmante 75%, generando preocupación entre la población. Sin embargo, existe una solución casera sorprendentemente efectiva para combatirlas: el bicarbonato de sodio, un producto común que prácticamente todos tenemos en nuestra cocina y que resulta letal para estos molestos insectos.
El Cimex lectularius, nombre científico de la chinche de cama, es un pequeño insecto hematófago que, aunque no transmite enfermedades, provoca picaduras que derivan en irritaciones cutáneas, reacciones alérgicas y un considerable estrés psicológico en quienes sufren su presencia.
El bicarbonato de sodio funciona como un arma letal contra estos insectos debido a su capacidad absorbente. Al entrar en contacto con las chinches, este compuesto absorbe toda la humedad de su cuerpo, provocando una deshidratación que resulta fatal para ellas. Este método, además de efectivo, es completamente natural y no implica el uso de productos químicos agresivos en el entorno doméstico.
Cómo aplicar el bicarbonato de sodio correctamente
Para que este remedio casero resulte verdaderamente eficaz, es fundamental seguir un protocolo adecuado. El primer paso consiste en identificar los posibles nidos de chinches, que suelen concentrarse en las costuras del colchón, las esquinas del somier o las grietas de la pared cercana a la cama. Estos insectos, de apenas 5-7 mm, son maestros del escondite y prefieren lugares estrechos y oscuros.
Una vez localizadas las zonas afectadas, se debe aplicar una capa fina pero uniforme de bicarbonato de sodio, asegurándose de cubrir toda la superficie sospechosa. Es importante que el producto quede bien distribuido para maximizar su contacto con los insectos. Posteriormente, hay que dejar actuar el bicarbonato durante al menos tres días completos, tiempo necesario para que ejerza su efecto deshidratante sobre las chinches.
Transcurrido este periodo, el último paso consiste en retirar tanto el bicarbonato como los restos de los insectos eliminados. Para esta tarea, los expertos recomiendan utilizar una aspiradora, preferiblemente con filtro HEPA para evitar la dispersión de huevos o ninfas supervivientes. Es aconsejable, además, desechar inmediatamente la bolsa de la aspiradora en un contenedor exterior para prevenir reinfestaciones.
Medidas preventivas esenciales
Junto con los tratamientos específicos, implementar medidas preventivas resulta fundamental para evitar nuevas infestaciones. Entre las recomendaciones más efectivas destacan:
- No introducir en casa muebles de segunda mano sin una inspección exhaustiva previa.
- Lavar toda la ropa a alta temperatura (mínimo 60°C) después de viajar y revisar meticulosamente el equipaje antes de guardarlo.
- Sellar grietas y hendiduras en paredes y muebles, eliminando posibles refugios.
- Aspirar regularmente colchones y sofás, prestando especial atención a costuras y pliegues.
- Contactar con profesionales de control de plagas si la infestación es grave o persistente, ya que algunas poblaciones de chinches han desarrollado resistencia a ciertos tratamientos.
La lavanda: un repelente natural complementario
Además del bicarbonato, otra solución natural que está ganando popularidad es la lavanda. Esta planta aromática contiene linalool, un compuesto que resulta particularmente desagradable para diversos insectos, incluidas las chinches. Su fragancia no solo contribuye a ahuyentarlas, sino que también puede interferir en su ciclo reproductivo cuando se encuentran cerca de zonas de descanso.
Para aprovechar estos beneficios, se recomienda colocar pequeñas macetas con lavanda fresca cerca de la cama o aplicar aceite esencial diluido en los bordes del somier y las almohadas. A diferencia de los insecticidas químicos, este método no resulta tóxico para personas ni mascotas, y aporta el valor añadido de favorecer un descanso más profundo gracias a sus propiedades relajantes.
¿Qué son las chinches de cama?
Las chinches de cama (Cimex lectularius) son insectos hematófagos pertenecientes a la familia Cimicidae. Su tamaño oscila entre 4 y 7 milímetros en estado adulto, presentan un cuerpo ovalado y aplanado, y su coloración varía del marrón rojizo al marrón oscuro, intensificándose tras alimentarse de sangre humana.
Aunque estos insectos no son vectores conocidos de enfermedades, sus picaduras provocan reacciones cutáneas que van desde pequeñas ronchas rojizas hasta ampollas e intenso prurito. La gravedad de estas reacciones varía según la sensibilidad individual, pudiendo algunas personas desarrollar cuadros alérgicos considerables.
Su ciclo de vida comprende cinco estadios ninfales antes de alcanzar la madurez, necesitando una ingesta de sangre para completar cada muda. Las hembras pueden depositar hasta 500 huevos a lo largo de su vida, que dura aproximadamente un año, lo que explica la rapidez con que puede expandirse una infestación si no se detecta y trata a tiempo.
¿Por qué ha aumentado la presencia de chinches en España?
El incremento del 75% en las infestaciones de chinches registrado durante 2024 responde a diversos factores. Entre ellos destacan el aumento de los viajes internacionales tras la pandemia, la creciente resistencia a insecticidas convencionales, y el cambio climático, que ha propiciado temperaturas más favorables para su reproducción.
Asimismo, el auge de plataformas de alquiler turístico y el mayor movimiento de muebles y enseres de segunda mano han facilitado su propagación. Los expertos en control de plagas señalan que la rapidez en la detección resulta crucial, pues una vez establecida la colonia, su erradicación se vuelve considerablemente más compleja y costosa.
¿Cuándo recurrir a profesionales?
Aunque remedios caseros como el bicarbonato o la lavanda pueden resultar efectivos en infestaciones incipientes o como medidas preventivas, existen situaciones que requieren intervención profesional. Los expertos recomiendan contactar con empresas especializadas cuando:
- La infestación afecta a múltiples habitaciones del domicilio.
- Los métodos caseros no han surtido efecto tras varias aplicaciones.
- Se detectan chinches en edificios de viviendas compartidas, donde el riesgo de propagación entre unidades es elevado.
- Viven personas vulnerables en el hogar (ancianos, bebés o personas con problemas respiratorios o cutáneos).
Los tratamientos profesionales suelen combinar métodos físicos (calor, frío o vapor) con aplicaciones químicas específicas, garantizando una mayor eficacia y minimizando los riesgos de reinfestación.