GUERRA
Muere en Gessa un aranés enrolado en la Legión Internacional de Ucrania
Intervino en varias campañas de la guerra desde 2022 y ejerció de francotirador

‘Espinosa’ con una ración de comida de campaña. - MOVISTAR PLUS
Joan Estévez, un vecino de Vilac de 41 años que participó en varias campañas de los legionarios internacionales en Ucrania tras la invasión del ejército ruso, falleció el pasado viernes 13 de febrero en Gessa, donde residían su madre y su actual pareja. En los últimos cuatro años compaginó el puesto de francotirador con el de soldado de infantería.
“No hay película que describa esto. Las películas se quedan cortas”, explicaba Joan Estévez, alias Espinosa, en Mercenario, el documental de Movistar que narraba la peripecia del soldado aranés en las Legiones Internacionales para la Defensa de Ucrania, una especie de Brigadas Internacionales en las que confluyeron idealistas, aventureros y alimañas humanas tras la invasión rusa.
Joan murió por causas naturales el pasado día 13 en la casa de su madre en Gessa, un núcleo de Naut Aran, según adelantó el diario digital ElEspañol en una crónica firmada por Rafa Martí y Ferran Barber. Al soldado, que había regresado de sus última campaña hacía unas semanas, el corazón le falló en casa.
“Cuando llegué a Ucrania ví que tenía un don para hacer este trabajo”, explicaba Joan Estévez en el documental. Este trabajo consistía, básicamente, en combatir a los invasores rusos en el este de Ucrania, a menudo en el Donbás; en ocasiones, a comienzos de 2023, como francotirador, y con frecuencia como soldado de infantería, a campo abierto o desde posiciones de trinchera.
“Le puedes llamar mercenario o soldado. Empezó en Ucrania y luego fue a África. Iba y venía”, explica Iván Flitz, del bar Caña al Mono de Vielha, uno de los que frecuentaba Joan en sus estancias aranesas. “Estuvo aquí la noche antes de morir, tomando una cerveza con su pareja. Al día siguiente murió mientras comía”, anota.
Joan había sido pompier (bombero) de Aran. Intentó entrar en la Policía pero no superó las pruebas. Después optó por hacerse militar, con un paso por la Guayana con la Legión Francesa y entrenamientos con otros cuerpos militares antes de partir hacia Ucrania. Allí cayeron cuatro de los seis soldados que formaban su primera unidad.
De hecho, hallar los restos de uno de ellos, Miguel Ortiz El abuelo, fue para él algo parecido a una obsesión. Ortiz falleció a finales de 2023 en la cruenta batalla de Avdiívka, en el Donbás, donde rusos y ucranios combatieron casi dos años con el apoyo de brigadistas locales, los prorrusos, e internacionales, los proucranios.
Estevez, divorciado y con un hijo, falleció con 41 años. Nació en Vilac, donde sus restos descansan en una tumba sepultada por flores y objetos de recuerdo, y se había criado en el valle, del que salió para estudiar. Varios años después montó el bar Eth Nord, en un local de un familiar en el Passeig dera Libertat, que ahora gestiona uno de sus mejores amigos, con quien llegaron a compartir techo.
“Lo suyo no era matar gente, era ayudar a la gente. Si decidió ir a esa guerra fue para ayudar a la gente de Ucrania cuando fueron invadidos”, asegura Flitz. “Tuvo la suerte de sobrevivir a la guerra y la desgracia de morir tan joven”, añade el hostelero.