PATRIMONIO
Lleida enciende su luz más solidaria para reivindicar la dignidad y los derechos de los migrantes
Diecisiete enclaves de Ponent y el Pirineo se suman a la cadena mediterránea. En su 10ª edición, la iniciativa contó con participantes de Marruecos y Palestina

Uno de los participantes enciende una bengala en el Castell del Rei. - JORDI ECHEVARRIA
Lleida encendió ayer su luz más solidaria en la décima edición de la iniciativa Encesa de torres, talaies i talaiots pels drets humans, una acción simbólica celebrada simultáneamente en distintos puntos del Mediterráneo para reivindicar la dignidad y los derechos de las personas migrantes y refugiadas. Lleida y la Franja activaron un total de 17 lugares, una cifra que representa casi la mitad del conjunto de puntos encendidos en esta edición.
En la capital participaron la Seu Vella, el Castell de Gardeny y el Tossal de Moradilla, que concentraron los actos principales. A ellos se sumaron otros enclaves de la provincia como la Col·legiata de Sant Pere d’Àger, las torres de Fontepou y Masos de Millà, Torrebesses, la Creu del Calvari de La Granja d’Escarp y la Torre de l’Homenatge de Verdú, donde la organización corrió a cargo del colectivo Xercavins.
Como en el resto de puntos, por la mañana tuvo lugar la lectura del manifiesto y el canto de Viatge a Ítaca, de Lluís Llach. Por la tarde, se volvió a leer el manifiesto y se encendieron las bengalas de fuego. Desde el Pirineo participaron igualmente el Palau Abacial de El Pont de Suert, y los castillos de Areny de Noguera, Orrit y Montanyana. A esta red se añadieron los enclaves de la Franja, que también encendieron sus luces: los castillos de Viacamp, Lluçars y el de los Comtes de Ribagorça en Benabarre. Su participación reforzó el carácter transfronterizo y culturalmente compartido de la iniciativa.
Este año, la iniciativa tenía previsto contar con la participación de puntos de encendido en Catalunya, Baleares, València, Aragón, Murcia, Andalucía y Asturias, además de Marruecos y Palestina. Sin embargo, la organización tuvo que cancelar la actividad en Baleares y en las Terres de l’Ebre debido a las fuertes rachas de viento.