SANIDAD
Menos de la mitad de los insomnes tienen diagnosticado el trastorno
Un estudio liderado por el CAP de Balaguer detecta la brecha, más amplia en los jóvenes

Jesús Pujol y María Malla, del CAP de Balaguer y autores del estudio. - RADIO BALAGUER
El insomnio crónico afecta al 13,6% de la población adulta en Catalunya, pero sólo un 5,1% tiene ese diagnóstico registrado en su historia clínica de los centros de atención primaria. Esta diferencia, documentada por primera vez en un estudio liderado por el Equipo de Atención Primaria de Balaguer, pone de manifiesto un problema estructural en la detección de un trastorno que afecta a la calidad de vida de miles de personas.
El insomnio crónico es un trastorno caracterizado por dificultades persistentes para iniciar o mantener el sueño, o por despertar pronto, al menos tres noches por semana durante un mínimo de tres meses.
La investigación, publicada recientemente en la revista científica Healthcare, compara datos de una encuesta que diagnostica el insomnio con criterios sanitarios internacionales con la base de datos Sidiao, que recoge información anonimizada de más de 4 millones de personas que han sido atendidas en la red de atención primaria catalana.
Los resultados evidencian que más de la mitad de los afectados no aparecen registrados en el sistema sanitario público, lo que supone una infraestimación considerable de la magnitud real de este problema de salud pública.
Jesús Pujol, coordinador de la investigación con Jordi Gol, destacó que estos datos aportan una oportunidad clara para mejorar la práctica asistencial diaria. El estudio aplica los criterios diagnósticos de la Clasificación Internacional de Trastornos del Sueño (ICSD-3), lo que garantiza la precisión de las conclusiones.
Un aspecto relevante del estudio es el análisis por grupos de edad, que revela una brecha especialmente pronunciada en la población de 18 a 54 años. En esas edades se tiende a normalizar el dormir mal, algo que consideran temporal o asociado al estrés diario, y no suelen consultar a los profesionales sanitarios.
La situación cambia radicalmente a partir de los 55 años, grupo en el que la prevalencia del insomnio detectada por la encuesta poblacional (18,2%) prácticamente coincide con la registrada en los CAP (18,5%). Eso sugiere que la población de mayor edad consulta con más frecuencia sobre los problemas de sueño, posiblemente porque los asocian con otras condiciones de salud o porque tienen más contacto habitual con los servicios sanitarios.