La guerra en Oriente Medio precipita reubicaciones y cambios de destinos de vacaciones
Las agencias de viajes admiten más preguntas de los clientes a las puertas de la campaña de Semana Santa

El aeropuerto de Frankfurt
La guerra en Oriente Medio precipita reubicaciones y cambios de destinos de vacaciones, al afectar de pleno al Golfo Pérsico, por donde pasa el 35% del tráfico aéreo entre Europa y Asia. Las reubicaciones optan principalmente por vuelos directos desde otras ciudades europeas, utilizando especialmente el hub de Estambul o los corredores del polo norte. Las agencias han tenido "pocas cancelaciones" para viajes futuros, pero sí que han tenido que posponer viajes y hacer cambios de destinos. De hecho, según ha asegurado la patronal del sector ACAVe, operan con "normalidad" en países como Egipto e insisten en que "no hay motivo" para no viajar. "No estamos hablando de un problema de seguridad como de un problema de movilidad", ha dicho su vicepresidente, Jordi Viñolas.
Ante la situación compleja con tres hubes de conexión cerrados o con vuelos muy restringidos –Dubái, Doha y Abu Dhabi– desde las agencias de viajes están "centrados" en "ayudar a los viajeros afectados que pasaban por estas rutas a darles alternativas", facilitando el cambio de destinos o reembolsos.
Para hacerlo, están intentando "reubicar" a la gente a través de otros corredores ya sea vía vuelos directos desde Europa hacia Asia en aeropuertos de capitales europeas, vía aerolíneas chinas que pueden pasar por el espacio aéreo ruso o bien por Estambul. "Las compañías aéreas están haciendo un esfuerzo por intentar abrir los espacios tan pronto como sea posible", dice el vicepresidente de la asociación.
Según dice, los profesionales de las agencias de viajes no se están encontrando con muchas cancelaciones y, pero sí que han crecido las consultas. "La gente, como es lógico, se viene a informar, y se acercan a nuestras oficinas más por eso más que para cancelar", insiste Viñolas.
De momento, el principal "handicap" son las vacaciones de Semana Santa, aunque las agencias trabajan con el mismo escenario de cara a las de verano ante la incertidumbre de hasta cuándo se alargará la situación. Con respecto a los viajes a los Estados Unidos, Viñolas dice que no están percibiendo tampoco que haya voluntad de modificarlos o cancelarlos. "No notamos este miedo", afirma.
Derechos de los pasajeros
Los pasajeros tienen una serie de derechos, sobre todo los que se han quedado en aeropuertos que no han podido volver. Las compañías aéreas les tienen que dar el derecho de asistencia, dice Sergi Giménez, socio de Augusta Abogados especializado en derecho aeronáutico, a la agencia ACN. Este derecho implica ofrecer alojamiento y comida "mientras dure la situación de crisis", por este motivo "no hay un límite temporal".
En caso de que una aerolínea no compense los gastos, la recomendación del letrado es "guardar los tickets" porque la empresa tiene que devolver este dinero".
El otro derecho disponible es el rerouting, que permite pedir hacer el trayecto "por otra vía, cuando es posible, y si no, como mínimo, que se les devuelva el dinero del billete que no ha podido volar".
El derecho que en este caso no aplicaría, explica Giménez, es el derecho a la compensación, cuando los pasajeros pueden reclamar una compensación económica. En este caso, "queda excluido" porque la situación se puede calificar de "circunstancias extraordinarias". Giménez cree que una "guerra seguramente es casi el más extraordinario que te puedes encontrar".
"Un problema de movilidad"
El vicepresidente de ACAVe ha enviado un mensaje de "calma" y prudencia ante la situación compleja. "No se pueden poner todos los destinos en el mismo saco. Es decir, así como por ejemplo un americano tiene que seguir viniendo a Europa aunque haya una guerra en Ucrania, por ejemplo, nosotros podemos ir tranquilamente a algunos países del Oriente Medio, que están operando con absoluta normalidad, como puede ser Egipto, uno de los destinos preferidos de Semana Santa," insiste. "En este momento, no estamos hablando tanto de un problema de seguridad como de un problema de movilidad", añade. Con todo, remarca el papel que juegan las agencias de viajes en contextos como el actual. "Comprar un billete es fácil, pero gestionar una situación de cambios en un momento de conflicto como el actual es complejo y aquí está donde las agencias aportamos nuestro valor", insiste. "La mayoría de los destinos están operando con normalidad y esta es la sensación que tenemos que transmitir", añade.
El abogado de Augusta Abogados considera que el problema existente es que la situación "es volátil" y por este motivo, si un pasajero decide renunciar acabaría perdiendo el dinero, porque el derecho a cancelar el vuelo como pasajero no está.
Giménez recomienda seguir monitorando la situación y tener preparada alguna solución alternativa" porque las mismas compañías aéreas "están reaccionando a muy corto plazo", y por este motivo "es complicado hacer recomendaciones".