XLV
Una fiesta de herencia y tradición
Un legado histórico que une a familias leridanas desde hace más de 40 años

Foto històrica feta a començaments dels 80 de la colla fundadora de l’Aplec, L’Ordre del Caragol, considerada la mare de totes.
Este fin de semana, los Camps Elisis acogen una de las fiestas más distintivas de la ciudad de Lleida: el Aplec del Caragol. Música, caracoles y la participación de centenares de colles convierten a la ciudad en un gran punto de encuentro intergeneracional que atrae a visitantes de todo el mundo.
El Aplec nació en el año 1980 como una propuesta improvisada de apenas 12 colles y 300 personas gracias al impulso de personajes clave como José Luis González, Antoni Costa i Sumell o Manolo Calpe, quien notificó al ayuntamiento su intención de celebrar un almuerzo colectivo a la orilla del río Segre. Aunque su idea inicial fue desautorizada por las autoridades municipales de entonces, finalmente pudo celebrarse en el choperal, dando lugar a la creación de la primera colla del Aplec, L’Ordre del Caragol. Desde aquel primer encuentro informal, la fiesta ha evolucionado enormemente, y en su 45 edición participan 124 colles, cerca de 17.000 collistes y unos 200.000 visitantes.
Entre las peñas históricas que surgieron entonces también destacan L’Esquellot, El Xiulet o La Conya, las cuales han ido pasando de generación en generación y hoy día reúnen un enorme legado familiar que va más allá de la propia fiesta.