MEMORIA
Justicia histórica en Solsona: Homenajea por primera vez al maestro Gaietà Ripoll
Nacido en la ciudad y última víctima de la Inquisición. Inaugura una placa en su honor, 200 años después de su ejecución por herejía

La placa conmemorativa, donde se encontraba el colegio de los escolapios, fue inaugurada ayer. - DEPARTAMENTO DE JUSTICIA
El día en el que se cumplían doscientos años de su ejecución, Solsona homenajeó ayer por primera vez a Gaietà Ripoll Pla (Solsona, 1778 – València, 1826), maestro condenado por herejía por el sistema inquisitorial español y considerado el último ejecutado por este tribunal religioso. El reconocimiento municipal constó de la inauguración de una placa conmemorativa en la calle Sant Pau, en el lugar donde se ubicó el colegio de los escolapios –institución donde estudió Ripoll–; una conferencia a cargo del escritor Alfred Bosch, autor de la novela Inquisitio –Premi Prudenci Bertrana en 2006, y una de las obras que más ha contribuido a recuperar y divulgar la figura de Ripoll–; y música en directo a cargo de Laura Juanco y Javier Juanco. La conmemoración se enmarca en la voluntad del consistorio de reparar el silencio institucional que hasta ahora había rodeado a una figura universal nacida en la capital del Solsonès.
“Solsona tiene una deuda histórica con la figura del maestro Gaietà Ripoll”, afirmó el concejal de Cultura, Albert Colell. “A pesar de su relevancia histórica y simbólica, hasta ahora no ha recibido ningún reconocimiento institucional en su ciudad natal”, añadió. Por ello, el ayuntamiento quiere reparar este silencio y “restituir la memoria de un solsonense que representa valores universales como la libertad de conciencia, el pensamiento crítico y una educación alejada de dogmatismos”, subrayó el concejal.
En València, su memoria ha sido reivindicada en distintas ocasiones, como con una placa conmemorativa en la plaza del Barón de Cortés o la dedicatoria de un espacio público con su nombre. Dos siglos después de su asesinato, el debate sobre su legado sigue vigente, y se interpreta como un maestro que defendió el derecho a pensar con autonomía en un contexto de fuerte control ideológico.