Unió de Pagesos alerta que el precio del trigo blando cae un 41% y el de la cebada, un 43%
El sindicato reclama ayudas para paliar las pérdidas del cereal a pesar de la buena cosecha de este año

Santi Caudevilla, responsable de Cereales y Herbáceos de Unió de Pagesos, y Magí Ribera y Josep M. Clària, miembros de la sectorial de Cereales y Herbáceos de Unió de Pagesos, este lunes en rueda de prensa en Lleida.
Unió de Pagesos denuncia que los agricultores profesionales cerealistas en Catalunya cerrarán la campaña con pérdidas a pesar de la recuperación de la producción. "En un año con unas cosechas bastante aceptables tendremos uno de los peores años que recordaremos", ha afirmado este lunes el responsable de Cereales y Herbáceos, Santi Caudevilla. Según los datos del sindicato, el precio del trigo blando ha caído un 41,18%, el de la cebada un 43,43% y el del maíz un 33,39% con respecto a la campaña del 2022. Por todo ello, el sindicato pide al Ministerio de Agricultura que plantee en Europa articular la reserva de crisis para hacer frente al desajuste de mercado y, en el Departamento de Agricultura, que articule una ayuda de minimis para cubrir el incremento de costes de producción.
Caudevilla ha señalado que los precios han bajado a causa de una cosecha "récord" por todo el mundo, por la reducción de la cabaña ganadera a escala global y por el incremento de costes, que se cifra en unos 100 euros por hectárea en los cultivos cerealísticos en el secano y unos 250 euros por hectárea en el regadío. Por otra parte, el sector también da por hecho que la peste porcina africana (PPA) arrastrará el precio del pienso a la baja y eso se traducirá en "pérdidas muy graves" para los productores de cereal.
Un desajuste de mercado
Unió de Pagesos constata que el precio del producto importado es a la baja y no se le pueden sumar los mayores costes y menor producción que tiene el campesinado europeo, especialmente el cerealista, con respecto a los competidores como Brasil, Argentina, los Estados Unidos, Canadá, Ucrania o Rusia. Además, denuncia que el precio se ha visto influenciado por los efectos de la guerra en Ucrania y por el hecho de que el sector todavía no se haya adaptado.
En noviembre la Unió de Pagesos ya pidió al Ministerio de Agricultura que planteara en Europa la necesidad de articular la reserva de crisis para hacer frente al desajuste del mercado del cereal que impone el actual precio internacional, que es lo que marca el precio al campesinado. Además, el sindicato pide al Departamento de Agricultura una ayuda de minimis para cubrir el incremento de costes de producción sufrido por el sector, el sembrado de cereal en la DUN 2025 y que esté en manos de agricultores profesionales.
El sindicato alerta de los efectos negativos sobre los productores de cultivos extensivos, los cuales ya tienen que hacer frente a la fauna salvaje, a la burocracia y al envejecimiento de los profesionales. "Muchas zonas se dejarán de cultivar y se convertirán en una guarida perfecta para que los incendios se esparzan", ha alertado Caudevilla. En este sentido, UP constata que las lluvias favorecerán la frondosidad de los bosques y que la hierba crezca en zonas abandonadas, y que eso disparará el riesgo de incendios.