AVICULTURA
El consumo firme permite cerrar un buen 2025 a la avicultura, con Lleida como líder
Las medio millar de granjas de gallinas y pollos albergan más de la mitad del censo catalán, con 17,8 millones de aves. El sector destaca los elevados costes que afronta para cumplir con las exigencias

La provincia de Lleida cuenta con medio millar de granjas de gallinas y de pollos, según Agricultura. - FAC
La Federació Avícola Catalana (FAC) reafirma la solidez del sector en un contexto global cada vez más complejo. Así lo defendió el presidente de la FAC, Joan Anton Rafecas, en la reciente asamblea de la organización, donde destacó el peso estratégico del sector avícola catalán. “La carne de aves de corral y los huevos representan el 19% de la producción ganadera y el 12% del conjunto de la producción agraria de Catalunya, situando el sector entre los principales pilares del sistema agroalimentario catalán. El buen comportamiento del consumo equilibrado y una gestión eficiente, explica los resultados del sector en los últimos años”. Los últimos datos de la conselleria de Agricultura reflejan que las comarcas de Lleida tienen 509 de las 1.338 explotaciones de gallinas y pollos. De los más de 35 millones de aves en Catalunya, 17,8 corresponden a la provincia, lo que supone más de la mitad de todo el censo.
Consumo e imagen
La Asamblea puso de manifiesto el buen momento que vive el sector, tanto en la producción de huevos como en la de carne de aves de corral, con unos niveles de consumo positivos y una buena percepción social de los productos avícolas, valorados como fuentes de proteína saludables, seguras y accesibles. “Esta situación favorable es fruto de la profesionalidad de los productores y de un esfuerzo sostenido por mantener el equilibrio entre oferta y demanda, asumiendo los elevados costes derivados del cumplimiento de los estándares normativos, sanitarios, ambientales y de bienestar animal propios del modelo europeo de producción”, explica la FAC.
Amenazas sanitarias
La organización expresa su preocupación por la evolución de las amenazas sanitarias, que siguen siendo un factor de riesgo estructural para el sector. La influenza aviar obliga a mantener un alto nivel de vigilancia, coordinación y capacidad de respuesta. En este sentido, la FAC remarcó la importancia de seguir avanzando en herramientas de prevención, control y gestión del riesgo, así como en la constante colaboración con la Administración y los servicios veterinarios, para garantizar la estabilidad productiva y la confianza del consumidor.
A pesar de la incertidumbre existente por la situación geopolítica, “el sector avícola catalán parte de una posición sólida, pero considera imprescindible seguir de cerca la evolución de estos factores y anticipar posibles efectos sobre los costes de producción”, explica la Federació Avícola Catalana.