Un refugio donde estudiar
Guissona ha estrenado este curso un espacio de acompañamiento al alumnado que funciona los martes de 17.30 a 19.00 horas. Dirigido a estudiantes desde 5º de Primaria hasta 4º de ESO

La monitora y la técnica del Pla Educativo d’Entorn, con dos estudiantes en el Refugi estudiantil. - CARMINA MARSIÑACH
Este curso escolar el ayuntamiento de Guissona ha puesto en marcha el Refugi estudiantil, un espacio de acompañamiento para escolares desde quinto de primaria hasta cuarto de ESO. Cada martes de 17.30 a 19.00 horas, una monitora ofrece apoyo en las tareas escolares y en la resolución de dudas. También trabajan en la mejora de las técnicas de estudio en la biblioteca de Guissona.
Este servicio que se puso en marcha en febrero a demanda de las familias y funcionará hasta finales de este mes de mayo. Esta iniciativa se ha impulsado a través del Pla Educatiu d’Entorn y con el apoyo del consell comarcal de la Segarra, con el programa de actividades Temps x Cures financiado por el departamento de Igualdad y Feminismo.
Desde el Pla Educatiu d’Entorn explican que no se trata de un refuerzo escolar, sino de un acompañamiento en un espacio cómodo y seguro. En muchas ocasiones, los alumnos trabajan de forma totalmente autónoma. Para algunos es una manera de aprovechar más el tiempo, ya que en casa aseguran que tienen más distracciones, mientras que aquí pueden concentrarse durante una hora y media en las materias que les resultan más complicadas, como por ejemplo matemáticas o inglés.
Más allá de suponer un apoyo para los alumnos, este espacio pretende también mejorar la conciliación de las familias y que, de este modo, puedan tener más tiempo libre, sobre todo las mujeres, sobre quienes suele recae en mayor medida el peso de los cuidados de los niños y adolescentes. El servicio del Refugi Estudiantil se ofrece a través de la cooperativa de ocio Quàlia y no requiere de inscripción previa. De cara al próximo curso, se iniciará en el mes de octubre y se prolongará hasta mayo de 2026.
En el año 2023 Guissona también puso en marcha L’Espiga, un espacio de acogida para facilitar la conciliación familiar. Se ofrece servicio de despertador para niños de más de 9 años o un espacio de acogida a las 07.30 horas en los centros educativos. Allí se trabajan los hábitos de higiene personal, el orden o la comida saludable. Por la tarde, las familias se pueden acoger a la iniciativa Berenem i juguem, donde una monitora recoge a los pequeños en la escuela y en L’Espiga en un espacio de juego dirigido hasta las 18.00 horas.
Este servicio está abierto a todo el mundo, aunque tiene plazas limitadas y se priorizan familias monoparentales o en situación de vulnerabilidad. De forma puntual también promueven propuestas lúdicas como, por ejemplo, tardes de juegos de mesa.