En marcha el último molino tradicional de aceite en Lleida

Sergi Puig, el molinero, repartiendo en los “esportons” la masa de las aceitunas de un cliente. - J.M.A.
El molino de aceite de Llimiana, que es de titularidad municipal, inició el pasado lunes la campaña de este año. Su particularidad es que es el último molino artesanal en funcionamiento de la demarcación de Lleida y uno de los pocos que quedan en toda Catalunya. Sigue molturando las aceitunas con dos ruedas de piedra y la masa se reparte posteriormente en esportons que se van apilando encima de una vagoneta. Una vez lista la “torre”, se traslada a una prensa hidráulica para que la estruje. El aceite sale mezclado con agua hacia un pequeño depósito, donde es recogido manualmente una vez completada la decantación, ya que flota sobre el agua.

Todo el proceso, que dura unas tres horas, se hace siempre en frío y está limitado a un máximo de unos 550 kilos en cada prensada. Además de dar servicio a los vecinos del municipio, el grueso de los clientes del molino proceden de todo el Pallars Jussà y también del norte de la Noguera. En muchos casos, se trata de productores que quieren que al menos una parte de su cosecha se convierta en aceite a través de este sistema más tradicional.