Sònia Bruguera Diego, alcaldesa de la Vall de Boí: «Queremos hacer más iglesias visitables»

Bruguera es presidenta del Patronato de Turismo de La Vall. - M. CODINAS
¿Cómo era La Vall de Boí antes de este reconocimiento y cómo ha evolucionado el municipio desde entonces?
Vivimos la declaración con gran responsabilidad. Nos dejó un legado que debemos conservar y transmitir a las futuras generaciones. Aunque somos el tercer municipio más grande de Catalunya en extensión, la población es reducida, y tener estos reconocimientos —el románico, el sello Starlight, las fallas y el Parc Nacional, el único de Catalunya— nos hace sentir un territorio único y especial.
La gestión turística sostenible es fundamental para preservar esos tesoros. ¿Qué medidas están aplicando para evitar la masificación en la zona, por ejemplo durante las fallas?
Buscamos equilibrar la afluencia de visitantes con la capacidad real de los pueblos. Regulamos el tráfico y el acceso en núcleos especialmente sensibles, con coordinación con Mossos, taxistas y vecinos. Además, intentamos desestacionalizar el turismo ampliando la temporada con actividades culturales fuera de los meses punta, y fomentamos la movilidad sostenible con planes como un autobús eléctrico para reducir el uso de vehículos particulares.
Respecto a la conservación patrimonial, ¿qué proyectos destacan actualmente?
La restauración de Sant Feliu de Barruera es prioritaria, junto con la reparación de la cubierta de Sant Climent, donde tenemos humedades que deben solucionarse. Actuamos con prevención en cada una de las iglesias para evitar daños mayores en un futuro. También queremos ampliar la oferta visitable, abriendo más iglesias determinadas temporadas.
Recientemente han usado tecnologías como el video mapping y la realidad virtual para dar a conocer el románico. ¿Qué impacto tienen estas herramientas?
Es fundamental adaptar la difusión del patrimonio a los tiempos actuales. Proyectos como Los ojos de la historia usan estas tecnologías para acercar el románico no solo a nivel local sino en toda Catalunya. También hemos incorporado audioguías dentro de las iglesias para ofrecer una experiencia más completa y adaptada al siglo XXI. La tecnología nos ayuda a atraer a nuevos públicos.
En esta conmemoración han puesto énfasis en fortalecer el vínculo de la gente con el patrimonio. ¿Cómo lo han hecho?
Hemos organizado jornadas locales para escuchar a vecinos, hoteleros y ganaderos, quienes han vivido esta evolución desde hace 25 años. Además, hicimos una foto conjunta en octubre que hemos proyectado para darles protagonismo. También estamos preparando calendarios conmemorativos. Para nosotros, el patrimonio más grande de La Vall no es solo el románico, sino la gente que lo vive y protege día a día.