TEMPORAL
La nevada deja en el llano de Lleida 10 cm y los termómetros bajo cero 3 días
Más de 70 carreteras afectadas y obliga a ir con cadenas en una decena de vías

En Cervera se registraron hasta 5 kilómetros de colas en la A-2 en sentido Barcelona por un accidente. - BOMBERS
La nieve llegó ayer a Lleida, con hasta diez centímetros de espesor en puntos de las comarcas del llano. La nevada cortó la A-2 y la C-14, complicó la circulación en decenas de vías y obligó a circular con cadenas en otra decena. Por otra parte, los leridanos salieron a la calle a disfrutar de los paisajes de postal que dejó el temporal Francis.
El temporal Francis dejó ayer un manto blanco de nieve que se extendió por todo el llano de Lleida con espesores entre los dos y los diez centímetros, complicando la circulación en más de setenta tramos de vías y obligando a conductores a circular con cadenas en una decena de carreteras. La nevada generalizada, que se inició en la madrugada del domingo al lunes alrededor de las 03.00 horas, provocó retenciones en distintos puntos de la demarcación durante la mañana, con especial incidencia en la A-2, la C-14 (con cortes puntuales) y la C-12 en el Segrià.
Las temperaturas se mantuvieron bajo cero durante la mañana, con mínimas que alcanzaron los 2,4 grados bajo cero en Cervera o menos dos grados en Os de Balaguer, mientras que en la práctica totalidad de los pueblos del llano no se superó el grado positivo. Esta combinación de nieve y frío transformó a primera hora de la mañana las principales vías de circulación y carreteras secundarias, principalmente de la Segarra y Urgell, en desafíos para los conductores.
La A-2 fue una de las vías más afectadas, con un accidente con una herida leve que obligó a cortar la autovía a primera hora en Granyanella, lo que bloqueó algunas máquinas quitanieves retrasando las labores de mantenimiento.
Según informó el Servei Català de Trànsit, el uso de cadenas fue obligatorio en tramos de la C-12 entre Maials y Torrebesses, la C-233 entre Bovera y Castelldans, la C-242 entre Torrebesses y Ulldemolins, la C-462 en La Coma y Tuixent, la C-562 en Gósol, la L-214 en Cervera, la L-234 entre Ciutadilla y Guimerà y la C-14 entre Ciutadilla y Solivella, que quedó cortada parcialmente. La afectación por nieve y hielo en las calzadas se extendió a más de setenta tramos de carreteras secundarias.
Los registros fueron desiguales según la zona. El Palau d’Anglesola acumuló hasta 2 centímetros, mientras que Oliana registró 1 y en Lleida ciudad se registraron 3 centímetros. La Segarra y el Urgell fueron las comarcas que más precipitación recibieron, con hasta 10 centímetros en Rocallaura, entre 5 y 6 en Guissona, Sant Guim, Tarroja de Segarra, La Granadella y Maials, y 4 en Juneda o Solsona. Los municipios del llano se despertaron con un débil manto blanco, y alrededor de las 11 de la mañana la precipitación cesó prácticamente en toda la demarcación.
Decenas de leridanos aprovecharon la mañana y se lanzaron a las calles a disfrutar de los paisajes de postal que dejó el temporal al coincidir con las vacaciones de Navidad y víspera de Reyes. La nevada transcurrió sin incidencias destacables gracias al trabajo coordinado de las brigadas municipales, que esparcieron sal desde primera hora para evitar la formación de hielo, como hicieron en Lleida, Cervera, Mollerussa, Les Borges, Balaguer, Solsona o Tàrrega, donde coincidió con el mercado semanal, que funcionó parcialmente pese a las dificultades meteorológicas.
Protección Civil mantiene la alerta por frío muy intenso, ya que las temperaturas seguirán bajando y se mantendrán bajo cero los próximos 3 o 4 días, y en el Pirineo podrían llegar a los 12 grados negativos, con posible hielo en tramos de la N-260.