TEMPORAL
El temporal deja sin luz nueve pueblos de la Segarra y cierra el acceso a Gerb un mes
En Montellà i Martinet un árbol derribó una línea eléctrica que dejó a vecinos sin suministro. Rachas de viento de hasta 90 km/h provocan la caída de árboles en Alpicat y Verdú, y cadenas en el Sobirà

La C-28 cubierta de nieve y de la que solo se pueden ver las curvas del trazado a la izquiedra de la foto. - C.L.A
Municipios de la Segarra volvieron ayer a quedarse sin suministro eléctrico ni fibra óptica por segunda vez en tres días, en un nuevo episodio de viento que provocó la caída de dos postes eléctricos y árboles y también obligó a circular con precaución en puntos del Pirineo y el Prepirineo. La incidencia eléctrica afectó a Estaràs, Gàver y Vergós Guerrejat, así como los núcleos de Freixenet, Sant Domí, el Castell de Santa Maria y Melió, en Sant Guim de Freixenet, y Montpalau, en Ribera d’Ondara.
Fuentes de Endesa informaron que a las 10.56 horas se produjo una avería en dos fases de la red de distribución que dejó sin luz a 226 abonados. El servicio se restableció de forma parcial, pero 40 usuarios siguieron sin conexión hasta la tarde. El alcalde de Estaràs, Jordi Duocastella, lamentó que la situación se repitiera después de estar 7 horas sin luz el sábado. “La falta de luz y fibra hace que parezca el fin del mundo”, dijo.

L’accés a Gerb tallat per l’allau de pedres. - R. B
Las rachas de viento superaron los 90 km/h en Espot, 84 km/h en el Montsec y 77 km/h en Castellnou de Seana. Los Bombers recibieron avisos en Verdú, donde retiraron un árbol caído en la LV-2101, y en Alpicat, por la caída de un ciprés en la urbanización Buenos Aires. En Montellà i Martinet, un árbol derribó una línea eléctrica que dejó sin suministro a los vecinos de Montellà hasta el mediodía.
En Gerb, los trabajos con drones y prospecciones geológicas siguieron para evaluar el estado de la ladera donde el sábado se desprendieron grandes rocas que cortaron la LV-9047 de acceso a la localidad. La alcaldesa de Os de Balaguer, Estefania Rufach, detalló que se instalará una nueva red metálica y se limpiará el talud, con una previsión de cierre de la vía de al menos un mes. Endesa revisará una torre dañada y se ha habilitado un paso por una calle paralela.
Siete aludes en la Bonaigua
En la Val d’Aran, los técnicos del Centre de Lauegi provocaron de forma controlada siete aludes en el puerto de la Bonaigua (C-28), que sigue cerrado por riesgo de avalanchas. El espesor de nieve supera los 1,60 metros, muy por encima de la media de los últimos 30 años, y el riesgo de aludes pasa a 3-4 en Aran, Sobirà y Ribagorça.