Fin a 3 décadas sin recibos de basura en Montoliu de Lleida
Los vecinos empezarán a pagarlo al perder la exención que el pueblo tenía desde los años 90. Europa veta esta dispensa, pactada como compensación por acoger el vertedero comarcal

Las instalaciones del vertedero del Segrià, ubicadas en el municipio de Montoliu de Lleida. - A.L.
Los vecinos de Montoliu de Lleida tendrán que pagar por primera vez en tres décadas recibos por la gestión de la basura. Desde finales de los noventa estaban exentos, en virtud de un acuerdo entre el ayuntamiento y el consell del Segrià para construir en el municipio el vertedero comarcal. Su emplazamiento fue muy polémico en su día, porque nadie quería acogerlo.
Tener que pagar la tasa de basura ha creado malestar entre los habitantes de Montoliu. Sin embargo, el ayuntamiento recordó que el Parlamento y el Consejo europeo establecen en su normativa que el coste real de la gestión de los residuos ha de ser asumida por las personas que los generan, de acuerdo con el principio de responsabilidad ambiental. Según el alcalde, Eduard Murgó, esta normativa europea tiene carácter obligatorio y “supera cualquier exención que hasta ahora pudiera existir a nivel local, como es el caso de Montoliu, lo que ha hecho necesario crear la tasa municipal”.
El consistorio está elaborando el padrón para hacer efectivo el cobro a las viviendas. Montoliu tiene 245, de las que 176 son residencias principales y 69 son segundas residencias o están deshabitadas. También ha habido charlas para informar de este cambio a los vecinos. Será una tasa anual con una parte fija por cada casa y otra variable, según las personas empadronadas en cada domicilio.
“El importe será lo más ajustado posible, fruto del esfuerzo municipal para reducirla al máximo para que sea justa para la ciudadanía y cumpla la obligación de disponer de un impuesto específico para este servicio”, explicó el alcalde. Montoliu, como todos los municipios con vertederos, recibe una compensación que en su caso es del 10% de presupuesto anual y que este año rondará los 150.000 euros. La intención del consistorio es cobrar el impuesto este año, aunque tendrá efectos retroactivos y se cobrará por la basura generada en 2025.
“Hay que hacer prevalecer los derechos adquiridos”
En una situación parecida se encuentra Castellnou de Seana, en el Pla d’Urgell. Hasta ahora cobraba a los vecinos una tasa simbólica que tendrá que retocar en virtud de la normativa europea. El alcalde, Andreu Balaguer, cuestiona este procedimiento y asegura que deben prevalecer los acuerdos institucionales a los que se llegó hace más de veinte años por acoger el vertedero comarcal, “ya que son construcciones que nadie quería tener en su municipio”. “No todo es válido y se ha de respetar los acuerdos que se hicieron”. Balaguer también indicó que “estamos molestos por esta nueva normativa”.