TRADICIONES
Solsona celebra el Carnaval más satírico a pesar del viento
Los gigantes acompañan el desfile de disfraces hasta la plaza Major, donde se ha interpretado el espectáculo "Rebetlla del Cabdill", en motivo del 50 aniversario de la muerte de Franco

Imagen de archivo del Carnaval de Solsona.
Solsona se llenó de juerga este sábado en motivo del Carnaval, su fiesta más irreverente y una de las más emblemáticas de Catalunya. Aunque el viento sopló fuerte durante todo el día, los solsoninos celebraron un día de fiesta pleno de sátira.
Las diferentes comparsas se encargaron de organizar actividades durante toda la jornada, como el Concurso de K-Tifes, un vermú y una comida o el MercaTinder.
A partir de las 19h empezaron los actos de cultura popular, donde no faltaron los cuatro Gegants Bojos, el Comte de l'Assaltu y el Tòfol Nano. Estos dirigieron al séquito hasta la plaza del Camp donde empezó la esperada deshilachada de disfraces, acompañados por la orquesta Patinfanjàs, que este año hace 50 años. Cabe decir que el desfile estaba limitado a 700 personas por motivos logísticos.
En esta edición, el hilo conductor del desfile era el 50 aniversario de la muerte de Francisco Franco, y no faltó el tono satírico en ningún momento. De hecho, el desfile empezó con la desmontada de una maqueta del Valle de los Caídos y durante todo el desfile se oyó la locución de Carlos Arias Navarro en que decía «Espanyoles, Franco ha muerto», aparte del espectáculo Rebetlla del Cabdell. El desfile acabó con unos fuegos artificiales y una versión techno de los Segadors.
Acto seguido, la plaza Major fue el escenario de la proclamación del mata-ruc de honor, la bramada y los ballets. Pasada la 1 de la madrugada llegó uno de los actos más esperados, la tradicional penjada del ruc de la torre de las Hores. Este año, la mata-ruc de honor era la corredora de montaña manresana Núria Picas, que clamó que "el Carnaval de Solsona no se tiene que explicar, se tiene que vivir". Picas estaba tan emocionada que se animó a colgar el asno, y estirando la cuerda al canto de A Solsona bona gent el animal ascendió hasta arriba de la torre de las Hores.