Ares Lahoz, diez años compitiendo como pionera en el mundo del motor
La piloto de Mollerussa relata su camino de superación en un deporte masculinizado. Con el Dakar como meta, se fija ahora como objetivo entrar en el Top 5 del campeonato europeo

Ares Lahoz, en la charla que dio el jueves pasado en Nu Naked Coffee. - J.GÓMEZ
La piloto mollerusense Ares Lahoz se ha consolidado en el deporte de motor (principalmente, autocros) tras una década de competición en un entorno que describe como “un mundo completamente de hombres”. Su trayectoria, además, no se explica solo desde el volante, ya que combina la faceta deportiva con responsabilidades de gestión dentro del proyecto con el que compite. Empezó a correr a los 16 años, compartiendo circuito con chicos que, según recuerda, “llevaban muy mal el hecho de competir contra una mujer”. Aquellos primeros años estuvieron marcados por la presión: “He tenido que demostrar mucho más”, afirma. Lahoz habla de una etapa en la que se sintió “mucho más juzgada”, con “muchos comentarios” e incluso episodios de dureza: “me han llegado a echar de la pista”. También recuerda que, mientras entre sus competidores la rivalidad se quedaba en carrera, con ella costaba más normalizar la convivencia fuera del circuito. Pese a todo, esa exigencia extra acabó reforzándola y, cuando llegaron los resultados, se tradujeron en un reconocimiento mayor.
Así, en 2020 se proclamó campeona de España de autocross en División III al volante de un Speedcar TTR, siendo la primera mujer en conquistar un título absoluto en la disciplina. Desde entonces, ha seguido creciendo hasta sentirse plenamente integrada: “Ahora mismo estoy superaceptada, la gente me apoya muchísimo”. Su presente va más allá de la condición de piloto. Lahoz, con 26 años, explica que ha asumido un papel clave en la estructura con la que compite: “He acabado llevando gran parte de la empresa con la que fabricamos los coches”, y añade que corre “con un equipo que yo gestiono”. Esa doble función, en pista y fuera de ella, define una trayectoria en la que se cruzan competición, organización y trabajo técnico.
También reivindica el vínculo con Mollerussa, tanto por el apoyo recibido como por la posibilidad de entrenar cerca de casa. En el horizonte mantiene dos metas. A largo plazo, el Dakar, una aspiración que sigue viva, frenada por la financiación: “los presupuestos son enormes”, reconoce. En el corto plazo, su objetivo está en conseguir “un Top 5 en el europeo”. Tras haber sido octava, quiere “escalar tres posiciones” y “conseguir más de un podio”.
Un nuevo ciclo de charlas para dar a conocer a los ‘héroes’ locales
La piloto participó recientemente en el ciclo de charlas impulsado por Nu Naked Coffee en Mollerussa, una iniciativa que busca convertir la céntrica cafetería en un espacio de encuentro y comunidad alrededor de historias locales. Sus propietarios, Laura Tomás y Albert Miquel, explican que al abrir el local querían que fuera “más allá de una cafetería”, “un lugar para hacer comunidad en Mollerussa” y un “punto de encuentro” para dar visibilidad a personas de la ciudad y de la zona que hacen cosas relevantes y, muchas veces, poco conocidas. Según detallan, el proyecto ya ha contado con sesiones anteriores con la periodista Anna Gómez y el ilustrador Jimbo Bernaus, y nace con voluntad de continuidad mensual. El objetivo final de esta experiencia, en palabras de los organizadores, es “que Mollerussa conozca mejor a sus propios héroes”.