POLÍTICA
La alcaldesa de Tàrrega pierde la cuestión de confianza y la oposición estudia una censura
Si en un mes no se presenta una moción con otro candidato, el presupuesto de 2026 quedará aprobado automáticamente. Junts anuncia conversaciones con la CUP para dar una alternativa de gobierno

La moción de confianza a Alba Pijuan recibió 11 votos en contra (Junts y CUP) y 6 a favor (ERC y PSC). - LAIA PEDRÓS
La alcaldesa de Tàrrega, Alba Pijuan (ERC), perdió ayer la cuestión de confianza vinculada al presupuesto municipal de 2026. En un pleno extraordinario, la oposición —con once concejales de Junts y la CUP— votó en contra. Sólo la apoyaron los seis concejales del equipo de gobierno, formado por ERC y el PSC.
Sin embargo, el presupuesto podría quedar aprobado automáticamente el 26 de marzo, siempre que en el plazo de un mes no se presente una moción de censura con un candidato alternativo que cuente con la mayoría absoluta del pleno (9 de los 17 concejales). Se trata de la primera vez en democracia que Tàrrega vota una cuestión de confianza.
Pijuan destacó que “sin presupuesto, Tàrrega queda parada. No se puede llevar a cabo ninguna inversión, ni ninguna nueva contratación, ni se pueden dar subvenciones a las entidades”. La alcaldesa dijo que “asumo el riesgo porque Tàrrega no puede esperar”.
En cuanto al resultado, admitió que “era un escenario previsible, pero era un paso necesario para poder aprobar el presupuesto y la plantilla de 2026, básico para sacar adelante el gobierno municipal”. Por último, subrayó que “yo no voy a dimitir. Soy la alcaldesa de Tàrrega y haré todo lo posible para gobernar la ciudad como se merece. Si me quieren sacar, que me saquen”.
La oposición anunció el inicio de conversaciones para intentar construir una alternativa de gobierno. En este sentido, la portavoz de Junts, Rosa Maria Perelló, afirmó que “el pleno ha retirado la confianza al gobierno y esto demuestra que este ciclo político está agotado”. Anunció que su grupo ha iniciado conversaciones con la CUP “por responsabilidad, para explorar la posibilidad de llegar a acuerdos”. Perelló manifestó que “ahora toca construir una alternativa que garantice la gobernabilidad de Tàrrega”.
Por su parte, la portavoz de la CUP, Laia Recasens, destacó que “desde que salimos del gobierno en julio, siempre hemos estado abiertas a negociar y llegar a acuerdos con todos los grupos”. Lamentó que “el presupuesto presentado es unilateral porque el gobierno no ha querido negociar, la única opción responsable más allá de gobernar sin apoyo, en solitario e imponiendo”.
A su vez, la portavoz del PSC, Laura Tejero, defendió que “nuestra intención es que Tàrrega tire adelante”.
Superada en Lleida y pendiente próximamente en Balaguer
El debate vivido ayer en Tàrrega sitúa a las tres mayores ciudades de Lleida en una situación similar ante la precariedad de las mayorías en el gobierno local. A finales de 2025, el alcalde de Lleida, Fèlix Larrosa, perdió una cuestión de confianza similar vinculada también al presupuesto de 2026, abriendo el plazo para una moción de censura. Los partidos de la oposición no la presentaron y, desde enero, la Paeria tiene cuentas. En Balaguer, el PSC de Lorena González gobierna ahora en minoría tras la salida de Treballem per Balaguer, con retrasos en el presupuesto de 2026 y riesgo de un bloqueo similar.Este mecanismo municipal (el de la cuestión de confianza) evita una parálisis habitual en parlamentos (como pasa actualmente en Catalunya), pero también obstaculiza el avance de las políticas, ya que paraliza proyectos clave en los respectivos municipios.