Relevo en la venta del pan
Un familia de La Fatarella se ha hecho cargo del casal social y suple al alcalde en esta tarea. La tienda del pueblo, lista para adjudicarse en los próximos meses tras renovarse el local

El nuevo encargado del bar social se ocupa ahora de hornear y vender el pan en Bovera. - PAU PASCUAL PRAT
Una familia de La Fatarella (Tarragona) está a cargo desde hace una semana del casal social que ofrece los servicios de bar y comedor social. Son ellos los que se encargan ahora de hornear y vender el pan, una labor de la que se había hecho cargo el alcalde, Òscar Acero, después de que el panadero tuviera que cerrar el horno. El bar del casal se cerró a finales del pasado año por problemas médicos de sus responsables. Acero aseguró que en breve retomarán el comedor, una prestación que el consistorio puso en marcha hace cuatro años con menús económicos para los jubilados.
El alcalde, taxista de profesión, asumió las tareas de panadero hace mes y medio. “Les pedí a los nuevos responsables del bar que se hicieran cargo de la venta del pan y accedieron, ya que a mí me suponía mucho trabajo”. Acero espera que el titular de la panadería se recupere y vuelva a hacerse cargo del horno en mes o mes y medio, remarcó.
La panadería reabrió en enero de 2023 tras estar un año cerrada. Estuvo inactiva más de 15 años hasta que, en 2020, se contrató a una familia que luego abandonó la población.
Acero también se encarga cada miércoles de llevar gratis en su taxi a los vecinos que lo solicitan a Flix (Tarragona) para sus compras semanales, ya que el pueblo no tiene tienda de ultramarinos. El ayuntamiento finalizó el pasado año los trámites para adquirir el local donde abrirá una nueva tienda durante el primer trimestre de este año, según la previsión del consistorio.
El proyecto para renovar el local está pendiente las obras de renovación del local. Una vez Bovera abra este comercio, el primer edil dejará de hacer viajes los viajes semanales gratuitos. Comenzó a prestar este servicio en junio de 2024 y desde entonces ha hecho decenas de trayectos. Están pensados principalmente para la tercera edad, aunque cualquiera puede pedirlos. Para gestionar el ultramarinos también se abrirá una convocatoria para que se apunten todos los interesados.
Nichos prefabricados
En otro orden de cosas, el ayuntamiento de Bovera está instalando una treintena de nichos prefabricados, ya que, según el alcalde, no hay oferta y sí demanda, en concreto de tres o cuatro familias, indicó Acero. La inversión ronda los 20.000 euros y la intención es que están listos cuanto antes, ya que es una obra poco complicada.
Por otra parte, el ayuntamiento ha denunciado ante los Mossos un acto vandálico contra una de las cámaras de seguridad que vigilan la entrada y la salida al pueblo.