AGUAS
Los pantanos de la Noguera Ribagorçana vierten agua por primera vez en 40 años al llegar al 80 %
Protección Civil avisa a 9 ayuntamientos del incremento del caudal al liberar Santa Anna 20 metros cúbicos por segundo. L’Albagés mantiene su llenado y ha ganado cuatro hectómetros y medio

El pantano de Santa Anna liberaba agua a través de la central hidroeléctrica, que explota Endesa.
Protección Civil alertó el miércoles a nueve ayuntamientos situados en el curso del Noguera Ribaborçana (Ivars de Noguera, Alfarràs, Almenar, Algerri, Almenar, Alguaire, La Portella, Torrelameu y Corbins) del inicio ayer de una operación de desembalse desde el pantano de Santa Anna, recomendando cerrar los puntos bajos junto al cauce por la crecida previsible del caudal del Noguera Ribagorçana. La operación debe durar hasta hoy y comenzar de nuevo el lunes. Se trata, según fuentes de Endesa, que explota la central del pantano, de la primera operación de desembalse en 40 años y viene motivada por las elevadas reservas (872 hectómetros para una capacidad entre los cuatro principales embalses de 1.089, un 80%) y el inicio del deshielo por la remarcable subida de las temperaturas. El caudal previsto ayer era de 20 metros cúbicos por segundo entre Ivars y Alfarràs y 15 aguas abajo.
Esta operación tiene lugar dos días después de que Rialb, en el Segre, cerrara sus compuertas después de dos semanas desembalsando hasta 150 metros cúbicos por segundo (entre compuertas, desagües y turbinas). En paralelo, el Segarra-Garrigues sigue llevando agua desde Rialb al pantano de L’Albagés, tras 85 kilómetros de canalización, para seguir con su llenado de modo que las reservas han aumentado de 12 a 16,5 hectómetros en unas dos semanas. La previsión es superar los 40 este año. Precisamente, el Segarra-Garrigues prevé incrementar el área regada por el pantano, de unos 1.900 hectáreas del sector 12, hasta las 2.900. La obra de conexión fue aprobada el pasado lunes por la Generalitat. La nueva superficie regada desde L’Albagés permitirá reducir el gasto en electricidad para los bombeos, ya que actualmente se abastece de una captación directa desde el río Segre.
Las elevadas reservas de agua garantizan no solo esta campaña de riego sino las dos próximas, según fuentes del Canal de Pinyana. Además, las copiosas lluvias de este invierno han reducido las necesidades de agua y en zonas regables como el Algerri-Balaguer han dificultado la plantación de algunos cultivos como los guisantes al estar las fincas anegadas.
El Canalet aborda la conexión sur con el Segarra Garrigues
La comunidad de regantes del Canalet de Tàrrega celebró ayer su asamblea centrada en el proyecto de la conexión sur con el canal Segarra-Garrigues. El objetivo es que sea una realidad este año y mejore la eficiencia en la distribución del agua. El vicepresidente, Justo Minguella, explicó que “ahora el agua del Segarra-Garrigues se capta en la parte norte del Canalet, en Altet, y recorre 15 kilómetros hasta la parte sur, en Verdú, por una infraestructura antigua con pérdidas de agua y costes añadidos para los agricultores”. Según detalló, “la mejora de la distribución del agua fue uno de los acuerdos alcanzados con la CHE en Zaragoza”. La nueva conexión se ubicaría entre Tàrrega y Verdú —en el sector 6 del Segarra-Garrigues—, mientras que el punto actual de captación está en el sector 5.Minguella insistió en que “de los acuerdos alcanzados en Zaragoza, hasta ahora solo se ha cumplido la parte económica, quedando pendientes tanto la incorporación del Canalet a la comunidad general como la mejora del suministro de agua”.